Historia alternativa de la cantera del Real Madrid: El delantero que nunca dejó de soñar
FÉLIX ARANDA CRESPO delantero Real Madrid, la historia de Félix Aranda Crespo, un delantero que pasó por las filas de la cantera del Real Madrid, es un relato de perseverancia, esfuerzo y amor por el fútbol. Nacido el 19 de enero de 1948 en Madrid, su carrera estuvo marcada por años de formación en la cantera blanca y una trayectoria en equipos regionales que reflejó su pasión por el deporte rey.
Primeros pasos en el Real Madrid Juvenil B
Félix Aranda Crespo comenzó su trayectoria futbolística en el Real Madrid Juvenil B durante la temporada 1964-1965. Este equipo, que competía en el grupo 7 del Campeonato de Castilla, representaba un trampolín para jóvenes talentos que aspiraban a llegar a las categorías superiores del club. Desde sus primeros partidos, Aranda destacó por su capacidad goleadora y su habilidad para moverse entre líneas, convirtiéndose en una pieza clave del ataque.
Compartió vestuario con compañeros como Ramón Mesón Sanz, Juan Sagi-Vela Fernández-Pérez y Francisco Jiménez Martín, quienes también buscaban hacerse un nombre en el mundo del fútbol. La camaradería y el espíritu competitivo dentro del equipo fueron fundamentales para forjar el carácter de Aranda y prepararlo para los desafíos futuros.
Campeón con el Real Madrid Juvenil A
En la temporada 1965-1966, Aranda ascendió al Real Madrid Juvenil A, donde vivió uno de los momentos más destacados de su carrera juvenil. Bajo la dirección de entrenadores como Francisco Lacuesta Salazar, el equipo se coronó campeón gracias a una combinación de talento individual y trabajo colectivo. Como delantero, Aranda fue fundamental para mantener la ofensiva del equipo, anotando goles decisivos en partidos clave.
Durante esta etapa, compartió vestuario con jugadores como Gregorio Benito Rubio, quien más tarde se convertiría en una leyenda del Real Madrid. La experiencia adquirida en este equipo consolidó a Aranda como un jugador prometedor dentro de la estructura formativa del club blanco.
Cesión al Ávila C.F.: Primeros pasos fuera del Real Madrid
Tras completar su etapa juvenil, el Real Madrid decidió ceder a Aranda al Ávila C.F., donde jugó durante dos temporadas consecutivas (1966-1968) en Tercera División. Este período representó su primera experiencia fuera del entorno protector del club blanco y le permitió enfrentarse a rivales más experimentados.
En el Ávila C.F., Aranda demostró ser un delantero confiable y trabajador. Aunque no siempre tuvo oportunidades para brillar, su compromiso con el equipo y su capacidad para adaptarse a diferentes estilos de juego lo convirtieron en un jugador valioso para el club.
A.R. Aviaco: Consolidación en Tercera División
Entre 1968 y 1970, Aranda jugó para la A.R. Aviaco, también en Tercera División. Durante esta etapa, continuó desarrollándose como delantero y se convirtió en una referencia ofensiva para su equipo. Su capacidad para leer el juego y encontrar espacios en las defensas rivales fue clave para mantener al Aviaco competitivo en una liga exigente.
Estabilidad en el Club Getafe Deportivo
En la temporada 1970-1971, Aranda se unió al Club Getafe Deportivo, donde jugó durante tres temporadas consecutivas. Este período marcó una etapa de estabilidad en su carrera, ya que encontró un entorno donde pudo mostrar todo su potencial como delantero. En Getafe, destacó por su capacidad goleadora y su liderazgo dentro del vestuario.
Aunque no alcanzó los niveles más altos del fútbol profesional, su rendimiento constante lo convirtió en un jugador respetado dentro del equipo y entre sus rivales.
Paso al C.D. Toledo: Un nuevo desafío
En noviembre de 1972, Aranda se trasladó al C.D. Toledo, donde jugó tanto en Segunda Regional Castellana como en Primera Regional Ordinaria Castellana durante varias temporadas. En este equipo asumió un rol más veterano y lideró a sus compañeros tanto dentro como fuera del campo.
Su experiencia acumulada durante años de competición le permitió convertirse en un referente para los jugadores más jóvenes del Toledo. Aunque las categorías eran menos mediáticas, su amor por el fútbol seguía siendo evidente en cada partido.
Últimos años: A.D. Torrejón y regreso al Real Ávila
En las temporadas finales de su carrera (1975-1979), Aranda jugó para equipos como la A.D. Torrejón y regresó al Real Ávila C.F., donde cerró su trayectoria futbolística compitiendo en ligas regionales castellanas. A pesar de estar lejos de los focos mediáticos, continuó demostrando la misma pasión por el fútbol que lo había llevado a destacar desde sus inicios.
La influencia de la cantera del Real Madrid
La historia de Félix Aranda Crespo es un ejemplo claro del impacto que tiene la cantera del Real Madrid no solo en los jugadores que llegan al primer equipo sino también en aquellos que desarrollan carreras significativas fuera del foco mediático.
La formación recibida durante sus años en el Juvenil B y Juvenil A le proporcionó las herramientas necesarias para competir al máximo nivel dentro de sus posibilidades. Los valores inculcados por la cantera blanca —disciplina, trabajo duro y amor por el fútbol— lo acompañaron durante toda su carrera.
FÉLIX ARANDA CRESPO delantero Real Madrid, además, historias como la de Aranda reflejan cómo La Fábrica no solo forma grandes estrellas sino también futbolistas que enriquecen las ligas regionales y nacionales con su experiencia y compromiso. Aunque no todos alcanzan la fama internacional o juegan frente a multitudes, cada jugador formado en la cantera lleva consigo una parte del legado del Real Madrid.

1964-1965 Real Madrid Juvenil B
Arriba, QUINTELA, DE VEGA, CORRAL, RINCONADA I, MESÓN (Ramón Mesón Sanz), ZAPATERO.
Abajo, MORALES, SEGURA ( Pérez Segura), TRUJILLO (Ángel Luis Trujillo), JIMÉNEZ (Francisco Jiménez Martín), ARANDA (Félix Aranda Crespo)


