El drama médico en Semana Santa del 96 y la batalla contra el tumor (1995-1998)
En la campaña 1995-1996 se integró en el Real Madrid Cadete B dentro del Grupo 1 con el técnico Rafael López Alonso. La plantilla dominó el torneo, sumando un nuevo título liguero para la generación blanca.
Sin embargo, durante meses Berodia compitió soportando dolores continuos e intensos en su pierna. La situación resultó insostenible y en la Semana Santa de 1996 se vio obligado a parar de manera definitiva.
Las pruebas médicas hospitalarias confirmaron el peor diagnóstico posible: un tumor maligno en la zona ósea. El diagnóstico paralizó su carrera en seco y le exigió afrontar complejas operaciones y tratamientos médicos.
Aquella gravísima dolencia le apartó completamente de los campos durante más de dos años. Permaneció inédito y sin jugar durante las temporadas 1996-1997 en el Real Madrid Cadete A y 1997-1998 en el Real Madrid Juvenil C.
La vuelta a los terrenos y las cesiones a la A.D. Alcorcón y Getafe C.F. (1998-2000)
Tras una dura recuperación médica, regresó a los entrenamientos en la pretemporada del Real Madrid Juvenil B. El club merengue acordó su cesión a la A.D. Alcorcón para la campaña 1998-1999 con el objetivo de rodarle.
En el conjunto alfarero recuperó las sensaciones competitivas sobre el césped sin resentirse de su articulación. Asumió los galones del centro del campo, completando una campaña fundamental para su autoestima deportiva.
Para el curso 1999-2000, el Real Madrid C.F. pactó una nueva cesión al Getafe C.F. Juvenil A en División de Honor. En el club azulón cuajó una temporada sobresaliente, anotando goles de bella factura y regalando asistencias milimétricas.
Aquellas dos cesiones consecutivas demostraron su total restablecimiento físico y anímico. Gerardo García Berodia demostró al fútbol español que su talento permanecía intacto tras superar el cáncer.
La forja en el fútbol modesto madrileño y el salto a Segunda B (2000-2007)
En la temporada 2000-2001 compitió en Regional Preferente con el C.D. El Álamo, aclimatándose a la dureza del fútbol sénior. Al año siguiente, en la campaña 2001-2002, lideró al Deportivo A.V. Santa Ana en Tercera División.
Su salto a Segunda División B llegó en el curso 2002-2003 con la camiseta de la R.S.D. Alcalá. Durante el ejercicio 2003-2004 gobernó la mediapunta del Atlético de Pinto en Tercera División con actuaciones magistrales.
Militó en la U.D. San Sebastián de los Reyes en la categoría de bronce a lo largo de la temporada 2004-2005. Posteriormente firmó dos cursos estelares en Tercera División con el C.D. Artístico Navalcarnero entre 2005 y 2007, deleitando a la afición rojiblanca.
De los ascensos de plata a la División de Honor con el C.D. Lugo (2007-2013)
En la campaña 2007-2008 fichó por el C.D. Leganés en Segunda B, asumiendo la batuta organizativa de Butarque. Al curso siguiente firmó un año espléndido en el Zamora C.F., disputando la fase de ascenso.
Durante la temporada 2009-2010 integró las filas de la S.D. Ponferradina, coronando el histórico ascenso a Segunda División. Afrontó el ejercicio 2010-2011 en la U.B. Conquense, dejando su impronta técnica en La Fuensanta.
En la temporada 2011-2012 recaló en el C.D. Lugo de Quique Setién, logrando un brillante ascenso a la división de plata. Durante el primer tramo de la campaña 2012-2013 compitió con el C.D. Lugo en Segunda División profesional.
La apoteosis boliviana en el Club Jorge Wilstermann y el regreso por la familia (2013-2014)
En enero de 2013 rescindió con los gallegos para fichar por el Club Jorge Wilstermann de la Primera División de Bolivia. En la ciudad de Cochabamba permaneció dos temporadas, desatando una auténtica locura colectiva entre la hinchada aviadora.
Fue proclamado el futbolista más valioso en dos torneos oficiales, firmando obras de arte a balón parado. La federación y el gobierno boliviano iniciaron los trámites de su nacionalización para disputar la Copa América con la selección nacional.
Sin embargo, un grave accidente sufrido por su hijo alteró de forma radical todos sus planes profesionales. Gerardo García Berodia rescindió inmediatamente su contrato millonario en Bolivia para regresar a España y cuidar de su familia.
A su vuelta a Madrid fichó por el C.D.A. Navalcarnero en Tercera División, compaginando el fútbol con el trabajo cotidiano. Demostró una vez más que la salud y el amor de sus seres queridos estaban por encima de cualquier gloria deportiva.
Los últimos lances en el fútbol madrileño (2014-2019)
En el C.D.A. Navalcarnero lideró el vestuario durante los ejercicios 2014-2015 y 2015-2016, firmando el ascenso a Segunda B. En la temporada 2016-2017 exhibió su bota zurda con el C.D. Móstoles U.R.J.C. en El Soto.
Durante el curso 2017-2018 comenzó militando en el C.F. Rayo Majadahonda en Segunda División B. En enero de 2018 fichó por la A.D. Unión Adarve, convirtiéndose en el cerebro organizador del conjunto del barrio del Pilar.
Disputó su última campaña en activo en la A.D. Unión Adarve durante el ejercicio 2018-2019 en la categoría de bronce. Al concluir aquel campeonato, Berodia colgó definitivamente las botas rodeado del afecto unánime del balompié madrileño.
La vida tras el retiro: Emprendimiento, Promosport y su propia agencia de representación
Tras abandonar los terrenos de juego, Gerardo García Berodia inició una nueva etapa profesional como trabajador autónomo en la intermediación. Quiso volcar su vivencia vital en beneficio de las jóvenes promesas que sueñan con la élite.
Más adelante se incorporó a la estructura de la prestigiosa firma de representación Promosport. En aquella compañía perfeccionó la metodología de gestión, acompañamiento personal y negociación de contratos para futbolistas profesionales.
Tras concluir su etapa en dicha corporación, decidió fundar su propia agencia independiente de asesoramiento futbolístico. En la actualidad continúa liderando con éxito su firma, guiando a talentos jóvenes con los valores de la humildad, el esfuerzo y la resiliencia.
Su figura simboliza una lección vital sin parangón en el fútbol español. El niño que superó un tumor maligno para triunfar en Europa, Sudamérica y el fútbol de bronce vive hoy dedicado a cuidar el futuro del deporte rey.