Raíces madrileñas
El 4 de agosto de 1958 nació en Madrid el centrocampista Enrique Quiñones Luján Centrocampista Real Madrid. Creció en la capital compaginando sus estudios con una temprana pasión por el fútbol en las plazas de su barrio.
Conocido sobre los terrenos de juego como Quiñones, destacó pronto por su inteligencia posicional, templanza con el balón y precisión en la entrega. Su visión de juego llamó la atención de los ojeadores del Real Madrid C.F. en los torneos escolares de la capital.
El bautismo sénior: Las cesiones al C.D. Torrijos y al Roma C.F. (1977-1978)
En el verano de 1977 la secretaría técnica blanca acordó su salida a préstamo para foguearse en el áspero fútbol sénior regional. Su primer destino federativo fue el C.D. Torrijos, conjunto toledano que militaba en la disputada Primera Regional Castellana.
En tierras manchegas vivió un auténtico bautismo de fuego, enfrentándose a marcadores veteranos en terrenos de juego muy pesados y reducidos.Quiñones respondió con coraje, soltando el cuero al primer toque y aportando criterio en la medular del cuadro albirrojo.
Posteriormente completó el curso competitivo enrolado en el modesto Roma C.F. dentro del torneo de Segunda Regional Castellana. En el conjunto de la capital aportó su dilatada escuela formativa, ofreciendo equilibrio y tranquilidad en el centro del campo.
Aquel ejercicio de doble cesión le otorgó una sólida coraza física y mental frente a la dureza del balompié de barro. Demostró una capacidad de adaptación encomiable para defender con idéntica entrega cualquier escudo en el panorama modesto.
La trinchera regional con el Atlético Carabanchel (1978-1979)
Durante la temporada 1978-1979 se comprometió con el histórico Atlético Carabanchel para competir nuevamente en el torneo de Segunda Regional Castellana. El emblemático distrito del sur de la capital vibraba con los intensos derbis de rivalidad barrial.
En el conjunto del Carabanchel asumió la manija de la zona ancha, convirtiéndose en el desahogo natural para los defensores en transiciones rápidas. Su nobleza en el esfuerzo y su juego asociativo calaron hondo entre los aficionados que poblaban las gradas del feudo local.
Enrique Quiñones Luján peleó cada disputa con la generosidad que aprendió en la antigua Ciudad Deportiva del Paseo de la Castellana. Aportó asistencias precisas en balones parados y colaboró de manera infatigable en las tareas de contención de la escuadra rojinegra.
Su paso por el Atlético Carabanchel confirmó su inquebrantable pasión por el juego limpio y su entrega desinteresada al colectivo. Aquella campaña rubricó un periplo formativo y competitivo ejemplar en las categorías más auténticas del fútbol madrileño.
El legado de Quiñones: La escuela del esfuerzo forjada en Chamartín
La trayectoria deportiva de Enrique Quiñones Luján Centrocampista Real Madrid representa con fidelidad la vocación del canterano noble del balompié español. Desde su irrupción inicial en el Torneo Social del Real Madrid hasta sus batallas en el fútbol regional, compitió siempre con honestidad.
Tuvo el inmenso honor de absorber el magisterio de técnicos de la talla de Juan Gea Álvarez,Juan Luis Hernández-Fuertes y Ramón Moreno Grosso. Supo plasmar aquellas valiosas lecciones tácticas tanto con la camiseta merengue como en los campos de tierra castellanos.
Defendió con orgullo los escudos del Real Madrid Castilla Juvenil A,Magerit C.F. Juvenil A,C.D. Torrijos,Roma C.F. y Atlético Carabanchel. Su intachable hoja de servicios engrandece la memoria de aquellos futbolistas que dignificaron el deporte base con disciplina, talento y entrega silenciosa.