El despertar futbolístico en el Colegio El Salvador y la Selección Aragonesa (1971-1972)
La infancia de Ernesto Sánchez Macipe transcurrió marcada por el constante contacto con el balón en las aulas del Colegio El Salvador de Zaragoza. Macipe destacó pronto entre sus compañeros por su agilidad, su depurada técnica individual y una zurda de enorme precisión. Los entrenadores del centro escolar identificaron rápidamente sus virtudes para canalizar el juego ofensivo del equipo.
Durante la campaña 1971-1972, Macipe lideró el ataque del Colegio El Salvador en los campeonatos regionales de la provincia de Zaragoza. Sus actuaciones estelares llamaron la atención de la Federación Aragonesa de Fútbol, que no dudó en convocar al futbolista para integrar la Selección Aragonesa de juveniles.
En los torneos interregionales disputados esa temporada,
Ernesto Sánchez Macipe compitió contra los mejores proyectos de futbolistas de todo el país. Su solvencia sobre el césped deslumbró a los ojeadores del
Real Madrid, quienes redactaron informes altamente desfavorables para sus rivales pero optimistas para el club blanco. En el verano de 1972, la entidad madridista concretó la incorporación de la joven promesa de Ariño.
El fogueo en tierras manchegas con el C.D. Valdepeñas (1975-1977)
Con el fin de acumular minutos en escenarios de máxima exigencia, el
Real Madrid acordó la cesión de
Ernesto Sánchez Macipe al
C.D. Valdepeñas. En la temporada 1975-1976, el conjunto manchego competía en la
1ª Regional Preferente, donde el joven jugador aragonés se adaptó de inmediato al feudo de La Molineta.
La entrega de Macipe caló rápidamente entre la afición ciudadrealeña. Su regularidad en la medular ayudó al C.D. Valdepeñas a firmar un campeonato formidable, logrando el ansiado ascenso de categoría al final del curso.
En la temporada 1976-1977,
Ernesto Sánchez Macipe continuó cedido en el
C.D. Valdepeñas, esta vez para competir en el escaparate nacional de la
Tercera División. El centrocampista rindió a un nivel superlativo ante clubes de enorme tradición, demostrando que la escuela del
Real Madrid le había preparado para rendir al máximo nivel competitivo.
La cesión en el C.D. Manchego y el asentamiento en Valdepeñas (1977-1980)
La campaña 1977-1978 llevó a Ernesto Sánchez Macipe al C.D. Manchego de Ciudad Real en calidad de cedido. En el césped del Estadio Manchego, el centrocampista lució un fútbol de quilates en el grupo de Tercera División, convirtiéndose en un baluarte indiscutible para el esquema del equipo.
Tras desvincularse definitivamente de la disciplina merengue, Macipe regresó al C.D. Valdepeñas para disputar las temporadas 1978-1979 y 1979-1980 en Tercera División. Durante estas dos campañas, el turolense se consagró como uno de los organizadores más cotizados del grupo de la zona centro, sumando una enorme cantidad de minutos y goles decisivos.
El paso por el Águilas C.F. y la consolidación en Segunda B con la A.D. Torrejón (1980-1983)
La temporada 1980-1981 comenzó para Ernesto Sánchez Macipe en las filas del Águilas C.F. en Tercera División. Sin embargo, el 6 de febrero de 1981 se concretó su salto a la división de bronce del fútbol español tras fichar por la A.D. Torrejón en Segunda División B.
Macipe defendió la camiseta de la A.D. Torrejón en Segunda B durante tres campañas consecutivas: la 1980-1981, la 1981-1982 y la 1982-1983. En Las Villas, el centrocampista exhibió la madurez absoluta de su carrera, midiéndose a los clubes más potentes del fútbol español en la categoría de plata y bronce.
Los años dorados en el C.D. Leganés (1983-1986)
En la temporada 1983-1984, Ernesto Sánchez Macipe firmó por el C.D. Leganés en Tercera División. El vetusto campo de Luis Rodríguez de Miguel presenció los tres mejores años del jugador turolense en el fútbol madrileño.
Durante los cursos 1983-1984, 1984-1985 y 1985-1986, Macipe se erigió en la brújula del equipo leganense. Su liderazgo en el vestuario y su visión táctica guiaron al C.D. Leganés a disputar los puestos de honor de la tabla, dejando una huella imborrable entre la afición blanquiazul antes del posterior salto del club hacia el profesionalismo.
El idilio final con la afición del C.D. Valdepeñas (1986-1989)
El tramo final de la carrera futbolística de Ernesto Sánchez Macipe estuvo marcado por su tercer regreso al C.D. Valdepeñas en Tercera División. Macipe vistió la camiseta verde durante tres temporadas consecutivas: 1986-1987, 1987-1988 y 1988-1989.
En esta última etapa, el veterano centrocampista ejerció como capitán y mentor de los jóvenes valores de la plantilla. La afición de La Molineta tributó constantes muestras de cariño a un futbolista que dio sus mejores años de fútbol al club ciudadrealeño hasta su retirada definitiva en 1989.
Legado deportivo y vida tras la retirada del fútbol
El legado de
ERNESTO SÁNCHEZ MACIPE Centrocampista Real Madrid permanece como el testimonio de un futbolista entregado, pulcro en el trato del balón y profundamente respetado en todos los vestuarios que habitó. Formado en la inagotable cantera del
Real Madrid al lado de técnicos legendarios como
Manuel Sanchís Martínez y
Juan Calvo Peregrina,
Macipe demostró que los valores aprendidos en La Fábrica podían trasladarse con éxito a la dureza del fútbol modesto peninsular.
Tras colgar las botas en 1989 en el C.D. Valdepeñas, el centrocampista natural de Ariño reorientó su camino profesional hacia la vida civil en el sector privado, manteniendo siempre una estrecha relación de afecto con sus antiguos compañeros y con la comunidad futbolística madrileña y manchega. Su figura sigue siendo recordada como la de un centrocampista de época en el fútbol regional y nacional de los años setenta y ochenta.