José Morales Berriguete «Moleiro»: Forjando el Futuro del Real Madrid Amateur en los Años 50
1953-1954: El Inicio de una Era con Moleiro
En la temporada 1953-1954, JOSÉ MORALES BERRIGUETE «MOLEIRO» – entrenador Real Madrid, conocido como «Moleiro», asumió el puesto de entrenador del Real Madrid Amateur. Este equipo, aunque no era el principal del club, representaba una pieza clave en la cantera. Moleiro comprendió que su labor no solo era desarrollar a los jugadores en términos técnicos, sino también formar sus valores y forjar su mentalidad competitiva.
Desde su llegada, JOSÉ MORALES BERRIGUETE «MOLEIRO» – entrenador Real Madrid, implementó un enfoque que combinaba disciplina y cercanía. Exigía esfuerzo y compromiso en cada entrenamiento, pero también mantenía un trato humano con cada uno de los jugadores. Esto permitió que los futbolistas se sintieran escuchados, a la vez que elevaban su rendimiento en el campo. Durante esa temporada, el equipo Amateur compitió a gran nivel, con jugadores que luego darían el salto al primer equipo o a otros clubes importantes de la época.
El Real Madrid Amateur no solo era un espacio para que los jóvenes jugadores mostraran su talento, sino también una cuna para los que necesitaban perfeccionar su técnica antes de dar el salto al fútbol profesional. Moleiro lo sabía y por eso no escatimaba en esfuerzo.
1954-1955: La Diversificación en la Cantera
En la temporada 1954-1955, el Real Madrid decidió diversificar su cantera, creando tanto un equipo Amateur como un equipo Juvenil. JOSÉ MORALES BERRIGUETE «MOLEIRO» – entrenador Real Madrid, fue designado como entrenador del equipo Amateur, reafirmando su importancia en la estructura del club.
Durante esta campaña, Moleiro trabajó codo a codo con el cuerpo médico encabezado por Prudencio Sánchez Fernández «Pruden», quien se encargaba de garantizar que los jugadores estuvieran en las mejores condiciones físicas. Además, Félix Fernández se unió al equipo como delegado, brindando un apoyo administrativo fundamental para el funcionamiento del equipo. La incorporación del masajista Gómez también añadió una nueva dimensión al cuidado físico de los jugadores, lo que ayudó a reducir el número de lesiones.
En cuanto al trabajo táctico, Moleiro implementó un sistema de juego basado en la posesión del balón y la rápida transición defensiva. Sabía que estos jóvenes no solo debían aprender a jugar al fútbol, sino también a entenderlo tácticamente. Por ello, se dedicaba a sesiones teóricas, donde explicaba detalladamente las estrategias y objetivos de cada partido.
1955-1956: Perfeccionando el Sistema de Formación
La temporada 1955-1956 marcó un período de consolidación para José Morales Berriguete «Moleiro» como el entrenador del equipo Amateur. El equipo Juvenil seguía funcionando como una parte crucial de la cantera, mientras que el equipo Amateur se había convertido en una verdadera plataforma de proyección para jóvenes talentos.
Moleiro perfeccionó su metodología, prestando especial atención a la formación integral de los jugadores. No solo se trataba de ser buenos en el terreno de juego, sino de inculcarles valores como el trabajo en equipo, la humildad y el respeto. Pruden, el médico del equipo, se encargaba de mantener un equilibrio entre las exigencias físicas y la prevención de lesiones, mientras que Gómez, como masajista, complementaba estas labores.
A nivel táctico, Moleiro insistió en la importancia de una defensa sólida como base para cualquier ataque exitoso. Inculcó la idea de que, para ser parte del primer equipo del Real Madrid, los jugadores debían ser versátiles y tener una mentalidad ganadora en cada situación del juego.
1956-1957: Un Equipo en Crecimiento
Para la temporada 1956-1957, el equipo Amateur del Real Madrid continuó bajo la dirección de José Morales Berriguete «Moleiro», quien cada vez se consolidaba más en su papel de formador de jóvenes talentos. El objetivo del club seguía siendo el mismo: preparar a estos jugadores para que pudieran eventualmente integrarse en el primer equipo.
El cuerpo médico, formado por Pruden y Gómez, mantuvo su enfoque en la prevención de lesiones y la recuperación rápida de los jugadores, lo que permitió que el equipo se mantuviera en plena forma durante gran parte de la temporada. Moleiro comenzó a ver los frutos de su trabajo en algunos jugadores que lograron destacarse y captar la atención de los entrenadores del primer equipo.
El delegado Emilio Villa también jugó un papel importante, ayudando a Moleiro a gestionar todos los aspectos logísticos y administrativos del equipo. La sinergia entre todos los miembros del equipo técnico y médico resultó en un ambiente de trabajo eficiente y armonioso.
1957-1958: El Apoyo de Miguel Malbo Notario
La temporada 1957-1958 trajo consigo nuevos desafíos para Moleiro. Además de su labor como entrenador del equipo Amateur, recibió el apoyo de Miguel Malbo Notario, quien asumió el rol de delegado del fútbol juvenil y amateur del Real Madrid. La figura de Miguel Malbo Notario resultó crucial para organizar la cantera y dar un seguimiento más personalizado al desarrollo de los jóvenes jugadores.
Durante esta temporada, Moleiro y su equipo continuaron fortaleciendo el enfoque en la formación integral de los jugadores. Sabía que, para competir en un club tan grande como el Real Madrid, los jugadores no solo debían tener habilidades técnicas excepcionales, sino también un carácter fuerte y un profundo conocimiento táctico.
La colaboración entre Moleiro, Pruden, Gómez y Miguel Malbo Notario creó una estructura sólida en la que cada detalle del desarrollo de los jugadores era supervisado. El trabajo en equipo de estos profesionales hizo posible que la cantera del Real Madrid fuera reconocida por la calidad de su formación.
1958-1959: El Auge del Real Madrid Amateur
En la temporada 1958-1959, la cantera del Real Madrid vivió un auge importante. Bajo la dirección de José Morales Berriguete «Moleiro», el equipo Amateur se consolidó como un grupo competitivo y respetado. Durante esta temporada, el club también decidió tener dos equipos juveniles, lo que permitió una mayor diversificación y especialización en la formación de los jugadores.
El apoyo constante de Miguel Malbo Notario, delegado del fútbol juvenil y amateur, ayudó a Moleiro a gestionar mejor la carga de trabajo y los objetivos del equipo. El enfoque en la formación táctica seguía siendo una prioridad para Moleiro, quien dedicaba tiempo a perfeccionar las habilidades de los jugadores en diferentes posiciones del campo.
El cuerpo médico, encabezado por Pruden y Gómez, siguió trabajando para garantizar que los jugadores se mantuvieran en las mejores condiciones posibles. Los entrenamientos físicos eran rigurosos, pero siempre con la supervisión médica adecuada para evitar lesiones graves.
1959-1960: La Consagración de Moleiro como Formador
La temporada 1959-1960 fue la culminación del trabajo que José Morales Berriguete «Moleiro» había llevado a cabo durante toda la década. Su experiencia y dedicación lo convirtieron en uno de los formadores más respetados dentro de la cantera del Real Madrid. Los jugadores que habían pasado por sus manos ahora competían a gran nivel, y algunos incluso habían llegado al primer equipo.
Moleiro se centró en pulir los últimos detalles del desarrollo de los jugadores, preparando a muchos de ellos para dar el salto a la élite del fútbol español. Su legado como preparador y formador quedó grabado en la historia del club. Los jugadores que habían pasado por su tutela no solo recordaban sus enseñanzas en el campo, sino también los valores y la ética que les inculcó.
El apoyo del cuerpo médico, liderado por Pruden, y la logística proporcionada por Miguel Malbo Notario, crearon un entorno ideal para el desarrollo de los jóvenes talentos. Moleiro había construido un sistema que no solo se enfocaba en el rendimiento inmediato, sino también en el desarrollo a largo plazo.
El Legado de Moleiro en la Cantera del Real Madrid
A lo largo de la década de los 50, José Morales Berriguete «Moleiro» dejó una huella indeleble en la cantera del Real Madrid. Su enfoque en la formación integral de los jugadores, su dedicación a la táctica y su preocupación por el bienestar de los futbolistas crearon un modelo que influiría en el club durante muchos años.
El trabajo de Moleiro fue mucho más que el de un simple entrenador. Su capacidad para entender las necesidades individuales de cada jugador, junto con su habilidad para gestionar un equipo y colaborar con otros profesionales, lo convirtió en una figura clave en el éxito del Real Madrid durante esa época.

1953-1954 Real Madrid Juvenil
Arriba, Sr. x ( ), Sr. José Morales Berriguete «Moleiro» (entrenador), Juan Antonio Ipiña Iza (Delegado de Fútbol), SASTRE (Francisco Sastre Muñoz), GRACIA, BAIGORRI, EXPÓSITO, CORTÉS (Fernando Cortés Palacios), CAMPOS (Roberto Campos Gil), FREIRE, Sr. Prudencio Sánchez Fernández «Pruden (médico), Sr. x
Abajo, Sr. x, BALLESTER (Carlos Ballester Fernández), FERNÁNDEZ CECILIA (Fernando Fernández Cecilia), JIMÉNEZ (Gabino Jiménez Benito), LA MORENA (Antonio de la Morena Laguna), POLO (Vicente Polo San Martín)

