Entre caminos y constancia: la historia de Juan Manuel López García en la cantera del Real Madrid y el fútbol competitivo
Los orígenes en Madrid y el inicio de un recorrido futbolístico
El 12 de junio de 1945 nació en Madrid JUAN MANUEL LÓPEZ GARCÍA delantero Real Madrid, en un contexto donde el fútbol comenzaba a consolidarse como una actividad estructurada que ofrecía a los jóvenes una vía de desarrollo personal dentro de entornos cada vez más organizados y competitivos.
Desde sus primeros pasos, Juan Manuel López García orientó su juego hacia la posición de delantero, una función que exige iniciativa constante, capacidad de adaptación y una lectura del juego que permita intervenir de manera efectiva dentro del sistema colectivo.
Su etapa inicial en el San Ignacio de Loyola Juvenil durante la temporada 1962-1963 representó el primer contacto con un entorno organizado, donde el aprendizaje técnico y la disciplina comenzaban a definir el desarrollo del jugador dentro del campo.
La transición al fútbol regional y la consolidación inicial
Esta etapa permitió consolidar aspectos fundamentales como el control del balón, la movilidad ofensiva y la coordinación con el resto del equipo, elementos esenciales para un delantero que debía integrarse dentro de un sistema colectivo.
El fútbol regional representaba un entorno donde la exigencia se combinaba con la necesidad de aprendizaje continuo, lo que contribuyó al desarrollo progresivo del jugador.
La experiencia en Alemania y la adaptación a un fútbol diferente
El traslado a Alemania implicaba enfrentarse a un fútbol con características propias, donde el ritmo de juego, la intensidad física y la disciplina táctica marcaban diferencias claras respecto a lo que había experimentado hasta entonces, lo que exigía una rápida capacidad de adaptación para poder integrarse en el equipo y responder a las demandas de la competición.
En ese entorno, el delantero debía modificar ciertos aspectos de su juego, ajustando su movilidad, su relación con el balón y su manera de interpretar los espacios, ya que el fútbol alemán de la época se caracterizaba por un enfoque más directo y por una mayor exigencia en el aspecto físico, lo que condicionaba el desarrollo de cada partido.
Para Juan Manuel López García, esta experiencia no solo representó un desafío deportivo, sino también un proceso de aprendizaje que amplió su comprensión del fútbol, permitiéndole adquirir una visión más global del juego al convivir con compañeros, entrenadores y rivales que respondían a una cultura futbolística diferente.
El día a día dentro del Wiesbaden también implicaba adaptarse a nuevas dinámicas de entrenamiento, donde la preparación física adquiría un peso importante y donde la disciplina colectiva se convertía en un elemento fundamental para el funcionamiento del equipo, aspectos que influyeron directamente en su evolución como jugador.
Además, la experiencia internacional reforzó su capacidad de adaptación, ya que el cambio de idioma, de entorno y de estilo de vida suponía un reto añadido que debía gestionar mientras mantenía su rendimiento dentro del campo, lo que contribuyó a desarrollar una mayor madurez tanto a nivel personal como deportivo.
En el terreno de juego, el delantero debía enfrentarse a defensas más contundentes y a un ritmo de partido más exigente, lo que le obligaba a mejorar su toma de decisiones, a actuar con mayor rapidez y a optimizar cada intervención, ya que las oportunidades de influir en el juego podían ser más limitadas que en otros contextos.
Esta etapa también permitió a Juan Manuel López García comprender la importancia de la versatilidad dentro del fútbol, ya que la capacidad para adaptarse a distintos estilos de juego se convierte en un factor determinante para mantenerse competitivo en diferentes entornos.
El paso por Alemania aportó una dimensión distinta a su formación, alejándose momentáneamente del modelo español para integrarse en una estructura que priorizaba otros aspectos del juego, lo que enriqueció su perfil como delantero y amplió su capacidad para interpretar distintas situaciones dentro del campo.
Desde una perspectiva global, la experiencia en el Wiesbaden no se define únicamente por la participación en la competición, sino por el proceso de adaptación y aprendizaje que implicó, ya que permitió al jugador enfrentarse a un entorno exigente que contribuyó a su desarrollo de manera significativa.
Al regresar al fútbol español, Juan Manuel López García contaba con una experiencia acumulada que le permitía afrontar nuevos retos con una mayor preparación, tanto en el aspecto técnico como en el táctico, lo que demuestra el valor de haber competido en un contexto internacional durante una etapa clave de su trayectoria.
En definitiva, su paso por Alemania representa un capítulo fundamental dentro de su historia, ya que refleja la importancia de la adaptación, del aprendizaje continuo y de la capacidad para evolucionar dentro de un fútbol que exige respuestas distintas en función del entorno en el que se desarrolla.
El regreso a España y el recorrido por distintos clubes
Estas etapas reflejan una trayectoria basada en la adaptación, en la capacidad para integrarse en distintos equipos y en la continuidad dentro del fútbol competitivo, elementos que definen el recorrido de muchos futbolistas fuera de la élite.
Cada equipo representaba un entorno distinto, con sus propias exigencias y características, lo que obligaba al jugador a ajustar su rendimiento y su comprensión del juego.
La etapa en el Juvenil B del Real Madrid y la integración en un modelo competitivo
A diferencia de otros jugadores que llegaban al Juvenil B tras recorrer todas las etapas inferiores del club, Juan Manuel López García accedía a este entorno con un bagaje acumulado en el fútbol regional y con una experiencia internacional en Alemania, lo que le permitía afrontar esta etapa con una perspectiva más madura, tanto en la lectura del juego como en la gestión de las situaciones dentro del campo.
El Juvenil B del Real Madrid no solo exigía calidad técnica, sino también una capacidad de adaptación inmediata a un sistema de juego estructurado, donde la disciplina táctica y la coordinación colectiva resultaban fundamentales para el funcionamiento del equipo, especialmente en una categoría donde el nivel competitivo ya marcaba diferencias importantes.
En este contexto, el papel de Juan Manuel López García como delantero adquiría una dimensión particular, ya que debía integrarse en una dinámica donde el juego ofensivo no dependía únicamente de la iniciativa individual, sino de la sincronización con el resto del equipo, lo que implicaba ajustar sus movimientos, interpretar los espacios y participar activamente en la construcción del juego.
Bajo la dirección de József Tóth, el equipo desarrolló una identidad basada en el orden, la disciplina y la comprensión del juego colectivo, elementos que permitieron consolidar un rendimiento constante a lo largo de la temporada y que se reflejaron en la consecución del campeonato del grupo de Madrid.
La influencia del entrenador resultó determinante, ya que su enfoque metodológico se centraba en la organización del equipo y en la correcta ocupación de los espacios, aspectos que condicionaban directamente el comportamiento de los jugadores dentro del campo, obligando a cada uno a entender su rol dentro del sistema.
Para un delantero como Juan Manuel López García, este entorno suponía un reto distinto, porque debía combinar su experiencia previa con las exigencias del modelo de juego del club, adaptando su estilo a una estructura que priorizaba el equilibrio y la eficacia por encima de la improvisación.
El ritmo de los entrenamientos y de los partidos también reflejaba un nivel de exigencia elevado, donde cada sesión se orientaba a mejorar aspectos concretos del juego, como la presión, la transición entre fases y la coordinación entre líneas, lo que contribuía a reforzar la comprensión táctica del jugador.
Además, la competición en el grupo de Madrid implicaba enfrentarse a rivales que exigían concentración constante, lo que obligaba a mantener un nivel de rendimiento estable en cada partido, sin margen para la relajación, algo que resultaba fundamental para aspirar al campeonato.
El hecho de que el equipo lograra proclamarse campeón refleja no solo la calidad individual de sus jugadores, sino la capacidad colectiva para sostener el rendimiento a lo largo de la temporada, lo que implica un alto grado de compromiso, disciplina y adaptación por parte de todos los integrantes del grupo.
Dentro de este contexto, Juan Manuel López García participó en un proceso donde la experiencia acumulada en etapas anteriores se integraba con las exigencias del modelo del Real Madrid, permitiéndole consolidar una comprensión más completa del juego y reforzar su capacidad para adaptarse a distintos escenarios competitivos.
La etapa en el Juvenil B también puede entenderse como un punto de convergencia dentro de su trayectoria, donde se combinan la formación, la experiencia y la competencia, situándolo en un entorno que exige respuestas inmediatas y que permite evaluar el rendimiento del jugador en un contexto estructurado.
Desde una perspectiva formativa, este capítulo tiene un valor especial porque muestra cómo un futbolista con recorrido previo se integra en una cantera de alto nivel, adaptando su juego a un sistema que exige disciplina, coordinación y una comprensión global del fútbol.
En definitiva, la experiencia de Juan Manuel López García en el Juvenil B del Real Madrid no solo se define por el campeonato obtenido, sino por el proceso de adaptación y aprendizaje que implicó, consolidando su evolución como delantero dentro de un entorno competitivo y exigente.

1970-1971 Real Madrid Juvenil B
Arriba, Sr. Utrera (masajista), ACEDO (José María Acedo Ramos), REQUENA (Antonio Requena), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), GAMBOA (Carlos Gamboa), Sr. Jozsef Tóth (entrenador), MAESTRO (Mariano Martín-Maestro), CUADRADO (Ángel Cuadrado), SOUSA (-), Sr. García (delegado)
Abajo, MORATO (José M. Morato), LÓPEZ (Juan Manuel López García), MARTÍN ELVIRA (Ángel Martín Elvira), URREA (Antonio Urrea), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), ISMAEL (Ismael Rico Moreno)
JUAN MANUEL LÓPEZ GARCÍA Y EL RETO DE SOBREVIVIR EN EL REAL MADRID JUVENIL A 1971-1972
En la temporada 1971-1972, el Real Madrid Juvenil A se convirtió en uno de los equipos más potentes del fútbol formativo español, un conjunto dirigido por Antonio Ruiz Cervilla que transitaba cada jornada con la obligación silenciosa de ganar y, al mismo tiempo, de formar futbolistas capaces de sobrevivir algún día en el fútbol profesional, y dentro de aquel vestuario, entre botas alineadas, camisetas colgadas en filas perfectas y murmullos previos al entrenamiento, aparecía también la figura de Juan Manuel López García, un joven jugador que asumía que aquel curso podía marcar para siempre su relación con el fútbol.
Para Juan Manuel López García, llegar al Juvenil A del Real Madrid significaba situarse en la última estación de la cantera antes del mundo adulto, porque aquel equipo no se entendía solo como un conjunto más dentro de la estructura blanca, sino como un filtro definitivo donde el club medía la madurez competitiva, la capacidad de soportar presión y el grado de evolución técnica de cada futbolista, sabiendo que, a partir de ese punto, el siguiente paso ya no sería otra categoría juvenil, sino las puertas del fútbol sénior, con sus propias leyes y su dureza particular.
El día a día de Juan Manuel López García en la Ciudad Deportiva estaba marcado por una rutina muy precisa, que comenzaba con la llegada temprana al recinto, con la mirada que se dirigía siempre hacia el césped para intuir el estado del campo, con el saludo rápido a los compañeros y con esa mezcla de nervios y excitación que acompaña a los jugadores cuando se visten en silencio, atando los cordones con un pequeño ritual que, poco a poco, se convierte en amuleto personal antes de saltar al entrenamiento.
En los entrenos, Antonio Ruiz Cervilla exigía intensidad desde el primer ejercicio, con calentamientos que mezclaban activación física y toque rápido, rondos cortos donde perder el balón significaba quedar expuesto ante todos y tareas tácticas en las que Juan Manuel López García debía entender su función exacta, ya fuera encimando a un rival, saltando a la presión, ocupando un intervalo concreto o apoyando al compañero que conducía la pelota, porque en un equipo como aquel, nadie podía permitirse ir por libre.
Las sesiones de trabajo no se limitaban a la técnica individual, aunque hubiera espacio para controles, golpeo, centros o remates específicos, sino que se articulaban sobre la idea de que todos los jugadores del Real Madrid Juvenil A debían saber cómo comportarse cuando el partido giraba en su favor y, sobre todo, cuando se volvía cuesta arriba, y ahí Juan Manuel López García aprendió a sostener la concentración, a escuchar correcciones duras sin venirse abajo y a interpretar que cada reprimenda formaba parte de una educación exigente, pero valiosa.
Los fines de semana, cuando el equipo encaraba los partidos del grupo, el ambiente cambiaba por completo, porque la charla previa en el vestuario se cargaba de una tensión distinta, con el murmullo de las botas golpeando suavemente el suelo, con las voces de los delegados preparando fichas, con el olor del linimento impregnando el aire y con la figura de Antonio Ruiz Cervilla marcando, una vez más, las pautas que el equipo debía seguir, mientras Juan Manuel López García escuchaba cada frase como si le fuera algo más que un resultado.
En el césped, cada minuto suponía una oportunidad y una prueba para Juan Manuel López García, que debía mostrar no solo su calidad técnica, sino también su capacidad para integrarse en la estructura colectiva, para respetar el plan de partido y para aportar soluciones en los momentos en que el rival apretaba más, porque la camiseta del Real Madrid Juvenil A no admitía gestos de resignación, sino respuestas de carácter, incluso cuando las cosas se complicaban.
A lo largo de aquella temporada 1971-1972, el equipo fue acumulando victorias, aprendiendo también de los partidos más cerrados y consolidando una identidad competitiva que los llevó a proclamarse campeones del grupo, y aunque el foco mediático de la época apenas se detenía en los detalles del fútbol juvenil, para jugadores como Juan Manuel López García aquel éxito tenía un valor enorme, porque confirmaba que formaban parte de una generación que había sabido cumplir con la enorme exigencia interna del club.
En la memoria personal de Juan Manuel López García, esa temporada quedaría probablemente asociada no solo a los resultados, sino también a imágenes concretas, como una tarde fría con viento levantando el polvo del campo, una charla particular con un entrenador que le marcó un matiz táctico, una jugada en la que sintió que todo lo entrenado cobraba sentido o una celebración discreta en el vestuario después de un partido complicado, momentos pequeños que componen la verdadera textura de un año clave.
El Real Madrid Juvenil A de 1971-1972 no fue únicamente un equipo campeón, sino también una especie de laboratorio donde se probaban convicciones, donde se medía la resistencia a la frustración y donde futbolistas como Juan Manuel López García se veían obligados a decidir si estaban dispuestos a soportar la dureza del camino, sabiendo que, más allá de aquel vestuario, muy pocos alcanzarían la cúspide absoluta, pero muchos podrían llevar esa formación por los campos de toda España con orgullo silencioso.
Al terminar la temporada, mientras en los despachos se analizaban rendimientos, se trazaban planes y se tomaban decisiones sobre el futuro de cada jugador, Juan Manuel López García podía mirar hacia atrás con la certeza de haber vivido un curso que exigió tanto de su carácter como de su fútbol, y aunque el tiempo y la falta de registros detallados impidan reconstruir cada minuto o cada jugada, el simple hecho de haber formado parte de aquel Real Madrid Juvenil A campeón habla de su nivel competitivo y del peso que esa experiencia debió tener en su vida deportiva y personal.

1971-1972 Real Madrid Juvenil A
De pie, LEÑADOR (Juan Leñador de la Cruz), ACEDO (José María Acedo Ramos), REQUENA (Antonio Requena), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), GAMBOA (Carlos Gamboa), PÉREZ VICENTE (-), DEL VALLE (Manuel Ramón Rodríguez Del Valle), LLORENTE (José Luis Llorente del Hoyo).
Agachados, MAESTRO (Mariano Martín-Maestro), LÓPEZ (Juan Manuel López García), GONZÁLEZ (Francisco González Ortiz), FERNÁNDEZ MARÍN (Jaime Fernández Marín), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), BALLESTER (Adolfo Domingo Ballester), FRANCO (-).
JUAN MANUEL LÓPEZ GARCÍA, DELANTERO EN EL REAL MADRID AMATEUR 1972‑1973
En la temporada 1972‑1973, el nombre de Juan Manuel López García aparece ligado al Real Madrid Amateur, un equipo que funcionaba como puente entre la cantera juvenil y el fútbol plenamente sénior, y que reunía a los jugadores que el club consideraba preparados para competir contra rivales adultos sin perder de vista la posibilidad de seguir creciendo hacia cotas más altas dentro de la propia entidad.
Como delantero del Real Madrid Amateur en aquellos meses, Juan Manuel López García tuvo que adaptarse a un entorno muy distinto al de las categorías juveniles, porque el fútbol amateur de entonces significaba enfrentarse a defensas más fuertes, con más oficio y menos concesiones, y cada control, cada desmarque y cada remate se producían bajo una presión física y mental que obligaba a los atacantes a pensar y ejecutar con mayor rapidez.
Dentro de ese equipo, el trabajo del delantero mezclaba varias tareas que iban mucho más allá del simple remate, ya que debía ofrecer apoyos cuando el equipo salía desde atrás, fijar a los centrales para liberar espacios a los compañeros de banda o a los mediocampistas que llegaban desde segunda línea, y atacar el área con decisión cada vez que el balón viajaba desde los costados o desde un pase filtrado entre líneas.
El escudo del Real Madrid convertía cada partido del Amateur en algo más que un encuentro de categoría regional, porque muchos rivales afrontaban esos duelos con una motivación especial, lo que obligaba a jugadores como Juan Manuel López García a competir siempre con la máxima intensidad, sabiendo que cualquier desconexión podía traducirse en un golpe de moral para el contrario y en una oportunidad perdida para demostrar su valía ante el club.
Aunque los registros detallados de goles y minutos de aquella temporada no se encuentren con la misma facilidad que los de las grandes estrellas del primer equipo, el simple hecho de ocupar la posición de delantero en el Real Madrid Amateur durante 1972‑1973 indica que Juan Manuel López García se movía en un nivel alto dentro de la estructura blanca, y que cada entrenamiento, cada convocatoria y cada partido funcionaban como un examen continuo sobre su capacidad para transformar el talento en rendimiento real.
Ese año en el Real Madrid Amateur puede entenderse como un capítulo clave de su trayectoria, porque le permitió tomar contacto con la dureza del fútbol sénior bajo la disciplina de un club grande, medir hasta qué punto su instinto ofensivo resistía ante defensas trabajadas y aprender que, para un delantero, la credibilidad se construye tanto con los goles como con la constancia con la que se ofrece, se sacrifica por el equipo y sigue buscando la portería incluso en los días más complicados.

1972-1973 Real Madrid Amateur, 14/08/1972, Egea de los Caballeros, I Trofeo Virgen del Pilar (Zaragoza), vs C.D. CALVO SOTELO DE ANDORRA
De pie, PASCUAL (Antonio Pascual Pascual), BALLESTER (Juan Luis Ballester Enguidanos), GABILONDO (José Manuel Gabilondo Tolosa), HEREDIA (José Heredia Jiménez), x, BELTRÁN (José Francisco Beltrán Albalate), ARIZMENDI (-), RUFO (Miguel Rufino Rivas), SERGIO (José Sergio Fernández Romero).
Agachados, LÓPEZ (Juan Manuel López García), GARRIDO (Florencio Garrido Asenjo), LOZA (Carlos Loza Heras), ORTEGA (Antolín Ortega García), SÁNCHEZ MARCOS (Jesús Sánchez Marcos), HERRERITOS (Joaquín Herreros Sánchez), SALGADO (Santiago Salgado Briceño)
La función del delantero dentro del sistema colectivo
El rol de delantero dentro de la cantera del Real Madrid implica asumir una responsabilidad que va más allá de la finalización de jugadas, ya que exige participar en la construcción del juego, generar espacios y coordinarse con el resto del equipo.
En este contexto, JUAN MANUEL LÓPEZ GARCÍA delantero Real Madrid, desarrolló su juego dentro de un modelo que priorizaba la organización y la disciplina táctica, aspectos fundamentales para el funcionamiento del equipo.
El delantero debe adaptarse constantemente a las necesidades del juego, ajustando su comportamiento en función del desarrollo del partido.
La influencia del entorno formativo en su evolución
El trabajo bajo la dirección de József Tóth contribuyó a reforzar la disciplina y la organización del equipo, elementos que influyen directamente en el rendimiento de los jugadores.
Esta etapa representó una fase de aprendizaje dentro de un entorno que exigía compromiso y adaptación constante.
El valor del recorrido y la continuidad en el fútbol
Su paso por diferentes equipos y contextos evidencia una carrera basada en la experiencia acumulada y en la integración dentro de distintos proyectos deportivos.
En el fútbol, el éxito no siempre se define por la visibilidad, sino por la capacidad de sostener una trayectoria a lo largo del tiempo.
El legado de una carrera construida desde la base
El legado de JUAN MANUEL LÓPEZ GARCÍA delantero Real Madrid, se entiende desde la perspectiva de un futbolista que se formó en distintos entornos, que vivió experiencias variadas y que construyó su trayectoria a través del esfuerzo constante y la adaptación a diferentes niveles competitivos.
Su paso por la cantera del Real Madrid y su recorrido posterior reflejan una realidad común dentro del fútbol, donde la formación y la experiencia constituyen la base del desarrollo del jugador.
En definitiva, su historia representa el valor del proceso, la importancia de la continuidad y la capacidad para evolucionar dentro de un entorno competitivo que exige compromiso en cada etapa.

1970-1971 Real Madrid Juvenil B
Arriba, ALMAZÁN (Fernando Rodríguez Almazán), REQUENA (Antonio Requena), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), GAMBOA (Carlos Gamboa), MAESTRO (Mariano Martín-Maestro), CUADRADO (Ángel Cuadrado), Sr. Jozsef Tóth (entrenador)
Abajo, LÓPEZ (Juan Manuel López García), MARTÍN ELVIRA (Ángel Martín Elvira), LÓPEZ (Juan Manuel López García), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), ISMAEL (Ismael Rico Moreno)

1970-1971 Real Madrid Juvenil B
De pie, ACEDO (José María Acedo Ramos), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), REQUENA (Antonio Requena), SOUSA (-), Sr. Jozsef Tóth (entrenador), MARTÍN (José L. Martín), x, x, ALMAZÁN (Fernando Rodríguez Almazán)
Agachados, VARELA (César Varela), LÓPEZ (Juan Manuel López García), x, SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), LUCIO (Manuel García Lucio), ISMAEL (Ismael Rico Moreno), MAROTO (Fernando Rodríguez Maroto), GAMBOA (Carlos Gamboa)

1971-1972 Real Madrid Juvenil A, Elche (Campo de Altabix), Trofeo Festa D’elx.
Arriba, BALLESTER (Adolfo Domingo Ballester), DEL VALLE (Manuel Ramón Rodríguez Del Valle), REQUENA (Antonio Requena), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), LEÑADOR (Juan Leñador de la Cruz), ACEDO (José María Acedo Ramos).
Abajo, LÓPEZ (Juan Manuel López García), GONZÁLEZ (Francisco González Ortiz), MARÍN (Jaime Fernández Marín), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), PASCUAL (Francisco Pascual Bermejo)

1971-1972 Real Madrid Juvenil A
De pie, DEL VALLE (Manuel Ramón Rodríguez Del Valle), REQUENA (Antonio Requena), ACEDO (José María Acedo Ramos), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), GAMBOA (Carlos Gamboa ), BALLESTER (Adolfo Domingo Ballester).
Agachados, LÓPEZ (Juan Manuel López García), GONZÁLEZ (Francisco González Ortiz), MARÍN (Jaime Fernández Marín), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), ISMAEL (Ismael Rico Moreno).

1971-1972 Real Madrid Juvenil A, 23/04/1972, Madrid (Ciudad Deportiva), Campeonato de España de Juveniles, 1/16 Final (ida), vs ELCHE C.F.
De pie, ACEDO (José María Acedo Ramos), LEÑADOR (Juan Leñador de la Cruz), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), GAMBOA (Carlos Gamboa), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), DEL VALLE (Manuel Ramón Rodríguez Del Valle)
Agachados, LÓPEZ (Juan Manuel López García), GONZÁLEZ (Francisco González Ortiz), MARÍN (Jaime Fernández Marín), PASCUAL (Francisco Pascual Bermejo), ISMAEL (Ismael Rico Moreno).

1971-1972 Real Madrid Juvenil A, 02/07/1972, Madrid (Ciudad Deportiva del Real Madrid), Campeonato de España, vs ATHLETIC CLUB DE BILBAO
De pie, ACEDO (José María Acedo Ramos), MACUA (Juan Emilio Castellanos Macua), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), DIEZMA (Luis Eduardo Alonso Diezma), DEL VALLE (Manuel Ramón Rodríguez Del Valle), BALLESTER (Adolfo Domingo Ballester), LLORENTE (José Luis Llorente del Hoyo)
Agachados, LÓPEZ (Juan Manuel López García), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), PASCUAL (Francisco Pascual Bermejo), CASTRO (José Manuel García Castro), ISMAEL (Ismael Rico Moreno).

1971-1972 Real Madrid Juvenil A, 08/07/1972, Madrid (Santiago Bernabéu), Campeonato de España de Juveniles, Final vs U.D. LAS PALMAS
Arriba, MARÍN (Jaime Fernández Marín), ACEDO (José María Acedo Ramos), MACUA (Juan Emilio Castellanos Macua), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), DIEZMA (Luis Eduardo Alonso Diezma), DEL VALLE (Manuel Ramón Rodríguez Del Valle), LEÑADOR (Juan Leñador de la Cruz), LLORENTE (José Luis Llorente del Hoyo) (p.s.)
Abajo, GONZÁLEZ (Francisco González Ortiz), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), LÓPEZ (Juan Manuel López García), PASCUAL (Francisco Pascual Bermejo), BALLESTER (Adolfo Domingo Ballester), CASTRO (José Manuel García Castro), ISMAEL (Ismael Rico Moreno), REQUENA (Antonio Requena).

1971-1972 Real Madrid Juvenil A, 08/07/1972, Madrid (Santiago Bernabéu), Campeonato de España de Juveniles, Final vs U.D. LAS PALMAS
Arriba, MARÍN (Jaime Fernández Marín), ACEDO (José María Acedo Ramos), MACUA (Juan Emilio Castellanos Macua), MUÑOZ (Antonio Muñoz Fernández), DIEZMA (Luis Eduardo Alonso Diezma), DEL VALLE (Manuel Ramón Rodríguez Del Valle), LEÑADOR (Juan Leñador de la Cruz), LLORENTE (José Luis Llorente del Hoyo) (p.s.)
Abajo, GONZÁLEZ (Francisco González Ortiz), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), LÓPEZ (Juan Manuel López García), PASCUAL (Francisco Pascual Bermejo), BALLESTER (Adolfo Domingo Ballester), CASTRO (José Manuel García Castro), ISMAEL (Ismael Rico Moreno), REQUENA (Antonio Requena).

1971-1972 Selección Juvenil Castellana. Caampo Carlos lll de Toledo, de la Fabrica de Armas y el el jugaba la U.D.Santa Barbara

1972-1973 Real Madrid Amateur
De pie, ACEDO (José María Acedo Ramos), MINGO (Luis Mariano Mingo Fernández), GABILONDO (José Manuel Gabilondo Tolosa), SALGADO (Santiago Salgado Briceño), SÁNCHEZ (Jesús Sánchez Marcos), BELTRÁN (José Francisco Beltrán Albalate).
Agachados, GONZÁLEZ (Francisco González Ortiz), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), LOZA (Carlos Loza Heras), VITORIA (Alberto Vitoria Soria), LÓPEZ (Juan Manuel López García)

1972-1973 Real Madrid Amateur, 27/08/1972, A Guarda (Estadio de El Tecla), Amistoso por el traspaso de Salvador Iglesias Lago “Vita”, vs Sporting Guardés
Arriba, CORRAL (Pedro Corral Revuelta) (primer equipo), GABILONDO (José Manuel Gabilondo Tolosa), BELTRÁN (José Francisco Beltrán Albalate), SÁNCHEZ MARCOS (Jesús Sánchez Marcos), BALLESTER (Francisco Ballester Enguix) (primer equipo), FERNÁNDEZ (Adolfo Fernández Vázquez) (primer equipo), MINGO (Luis Mariano Mingo Fernández), PASCUAL (Antonio Pascual Pascual).
Abajo, LÓPEZ (Juan Manuel López García), SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda), RUFO (Miguel Rufino Rivas), ARIZMENDI (-), SALGADO (Santiago Salgado Briceño), LOZA (Carlos Loza Heras).

































