
Ricardo Burillo Martínez fue un centrocampista de la cantera del Real Madrid. Esta ficha recoge la información documentada disponible sobre su etapa como canterano.
Nombre completo: Ricardo Burillo Martínez
Fecha de nacimiento: 28 de diciembre de 1939
Lugar de nacimiento: Madrid
Posición: Centrocampista
Etapa documentada: Cantera del Real Madrid
La trayectoria de Ricardo Burillo Martínez en el fútbol madrileño
Los primeros pasos de un talento madrileño
RICARDO BURILLO MARTÍNEZ centrocampista Real Madrid, nacido el 28 de diciembre de 1939 en Madrid, comenzó su camino en el fútbol a una edad temprana. Como muchos jóvenes de la capital, soñaba con jugar en los grandes equipos de la ciudad, y su primera oportunidad llegó de la mano del Club Atlético de Madrid Juvenil en la temporada 1955-1956. A sus 16 años, Burillo se consolidó rápidamente como una de las jóvenes promesas del equipo, desempeñándose como un interior derecha con una destacada visión de juego y una capacidad innata para el pase preciso.
Desde su primera temporada, Ricardo Burillo mostró que tenía lo necesario para brillar. Los entrenadores del Atlético de Madrid Juvenil vieron en él un jugador táctico, con una capacidad para moverse entre líneas y generar peligro desde el centro del campo. Su habilidad para leer el juego lo diferenciaba de otros jugadores de su generación. Aunque jugaba en las categorías inferiores, su rendimiento ya atraía miradas de aficionados y expertos que seguían el fútbol juvenil.
El ascenso dentro de la cantera del Atlético de Madrid
En la temporada 1956-1957, Burillo continuó su progresión en el equipo juvenil del Atlético de Madrid. A lo largo de esa temporada, participó en varios torneos locales, enfrentándose a otros equipos juveniles de renombre en la región. Aunque todavía faltaba tiempo para dar el salto al primer equipo, Ricardo Burillo era un nombre que ya se mencionaba en las charlas sobre futuras promesas del fútbol madrileño.
Su capacidad para asociarse con sus compañeros y su constante movimiento lo hicieron pieza clave en los planes tácticos del equipo juvenil. A nivel físico, su desarrollo también era notable, lo que le permitió mantener su posición frente a jugadores con mayor experiencia en el campo.
En la temporada 1957-1958, el talento de Burillo lo llevó a ser seleccionado para la Selección Castellana, un equipo regional que reunía a los mejores jugadores juveniles de la zona. Este fue un gran logro, y una oportunidad para Ricardo de medirse con los jugadores más talentosos de la región. Sus actuaciones en el equipo castellano no pasaron desapercibidas, y muchos comenzaron a preguntarse cuánto tardaría en llegar al primer equipo del Atlético de Madrid.
Sin embargo, el destino de Ricardo Burillo Martínez estaba a punto de tomar un giro inesperado.
De rojiblanco a blanco: el salto al Real Madrid
El año 1959 marcó un punto de inflexión en la carrera de Ricardo Burillo. Después de cuatro años en la cantera del Atlético de Madrid, el Real Madrid se interesó por el talentoso jugador madrileño. Era una oportunidad que no podía rechazar.
En ese momento, el Real Madrid dominaba el fútbol europeo y español, con figuras de renombre como Di Stéfano y Puskás. Formar parte de la estructura del club merengue era un honor para cualquier jugador, y Burillo no era la excepción.
Así fue como Ricardo Burillo Martínez se unió al Real Madrid Amateur para la temporada 1959-1960. Esta imagen permite situar su presencia en una plantilla concreta y dentro de una competición documentada.
03/01/1960 · Campeonato de Castilla de Aficionados · Hispano 0-2 Real Madrid.
De pie:
GARCÍA-PLATA, MONTERO, MENÉNDEZ, MARIANO, SEVILLANO, ROTH, CINCUNEGUI.
Agachados:
SERENA, BURILLO, LAMATA, RABA, RIBADA.
Como muchos jóvenes talentos en esa época, Ricardo Burillo no tuvo un camino directo hacia el primer equipo del Real Madrid. En lugar de ello, el club decidió cederlo a otros equipos para que ganara experiencia y minutos de juego. En la temporada 1960-1961, fue cedido al R.C. Recreativo de Huelva, un equipo de la tercera división. Esta cesión, aunque no fue larga, permitió a Burillo participar en la fase de ascenso con el club andaluz, donde mostró su calidad y entrega en el campo.
Al regresar a Madrid, su trayectoria siguió el mismo patrón. La temporada 1961-1962 lo llevó al Real Sporting de Gijón, un equipo de la segunda división. Esta experiencia fue crucial para su desarrollo, ya que le permitió enfrentarse a rivales de mayor calibre y continuar su progresión como jugador profesional.
Una carrera en evolución
Tras su paso por Gijón, la carrera de Ricardo Burillo Martínez lo llevó a diferentes equipos de la geografía española. En la temporada 1962-1963, fue cedido al C.D. Logroñés, donde continuó jugando en la tercera división. Al igual que en sus anteriores equipos, Burillo demostró su capacidad para adaptarse a diferentes estilos de juego y aportar su calidad en el centro del campo.
La temporada 1963-1964 lo vio jugar en el C.D. San Fernando, en la segunda división, y más adelante, en la temporada 1964-1965, se unió al C.D. Don Benito, de la tercera división. Estos años de cesiones y cambios de equipo marcaron la carrera de Burillo, quien, aunque no alcanzó el estrellato en el Real Madrid, fue un jugador que dejó huella en cada club por el que pasó.
El final de una era
Para la temporada 1965-1966, Ricardo Burillo Martínez decidió tomarse un descanso del fútbol, y no jugó durante esa temporada. Sin embargo, su pasión por el deporte lo llevó a regresar en la temporada 1966-1967, cuando se unió al R.C.D. Mallorca en la segunda división. A pesar de su tiempo fuera del campo, Burillo demostró que su calidad seguía intacta, aportando experiencia y liderazgo a su nuevo equipo.
Finalmente, en la temporada 1968-1969, Ricardo Burillo decidió cerrar su carrera futbolística en el Villarreal C.F., un equipo de la tercera división. Con más de una década de experiencia, habiendo jugado en diversos equipos y ligas, Burillo se retiró del fútbol profesional con la satisfacción de haber dejado su marca en el deporte que tanto amaba.
Un legado en la sombra de los grandes
La historia de RICARDO BURILLO MARTÍNEZ centrocampista Real Madrid es la de un futbolista que, aunque no alcanzó las cimas más altas del fútbol profesional, vivió intensamente su pasión. Su paso por las canteras del Atlético de Madrid y el Real Madrid lo formaron como jugador y como persona, y sus años de cesiones le dieron la oportunidad de dejar su huella en diversos equipos de toda España.
Al final, Burillo se retiró con la tranquilidad de haber cumplido su sueño de ser futbolista, de haber vestido las camisetas de algunos de los clubes más históricos del país, y de haber vivido momentos inolvidables en cada rincón del campo de juego. Aunque su nombre no resuene en los grandes titulares, su historia es un reflejo de la dedicación, la pasión y el esfuerzo de miles de futbolistas que hacen del fútbol un deporte único y maravilloso.
Fotografías y documentación
10/01/1960
Real Madrid Amateur. Campeonato de Castilla de Aficionados. Real Madrid 1-1 U.D. Girod.
Detalle documental
Ribada, Lamata y Burillo.
20/03/1960
Copa Ramón Triana. Real Madrid 3-2 C.D. Cuatro Caminos.
10/04/1960
Copa Ramón Triana. Real Madrid 9-0 U.D. Girod.
08/05/1960
Campeonato de España de Aficionados. Atlético de Tetuán.
15/05/1960
Campeonato de España de Aficionados. Santiago Bernabéu.
19/06/1960
Semifinal del Campeonato de España de Aficionados.
29/06/1960
Final del Campeonato de España de Aficionados.
29/06/1960
Final ante Peñarroya Pueblonuevo.
29/06/1960
Campeones del Campeonato de España de Aficionados.
































