Roberto Rodríguez Larrén: Centrocampista madrileño forjado en la cantera del Real Madrid
Infancia en Móstoles y primeros toques
ROBERTO RODRÍGUEZ LARRÉN centrocampista Real Madrid nació el 13 de mayo de 1979 en Madrid, en una familia vinculada al día a día del fútbol modesto de la zona sur. Creció en un entorno donde los partidos en campos de tierra, los balones gastados y las tardes interminables en la calle formaban parte de la rutina. Desde pequeño mostró inclinación natural por el balón, siempre dispuesto a organizar el juego incluso en los partidos entre amigos.
Su primer club federado fue el C.D. Móstoles, institución clave en el fútbol de base madrileño. En la temporada 1990-1991 se incorporó al C.D. Móstoles Alevín A, donde empezó a competir en ligas organizadas, con árbitros, clasificaciones y desplazamientos cortos por la comunidad. Allí aprendió la diferencia entre jugar por diversión y competir con un objetivo claro cada fin de semana. La temporada 1991-1992, ya en el C.D. Móstoles Infantil B, consolidó su rol como centrocampista, un jugador que se ofrecía siempre al pase y mantenía una visión global del campo.
Salto a la Fábrica del Real Madrid Infantil A campeón
El talento de ROBERTO RODRÍGUEZ LARRÉN centrocampista Real Madrid no pasó desapercibido. El Real Madrid lo incorporó para la temporada 1992-1993 al Real Madrid Infantil A, un paso decisivo para cualquier joven futbolista madrileño. Bajo la dirección de Roberto Rodríguez como entrenador, el equipo compitió con éxito y terminó la campaña proclamándose campeón, reflejo de una generación competitiva y bien trabajada.
En este grupo, Roberto Rodríguez se adaptó a un nivel de exigencia muy superior al vivido en Móstoles. Los entrenamientos tenían estructura más profesional, con sesiones orientadas a técnica individual, táctica colectiva y preparación física específica. Su rol como centrocampista se definió con mayor claridad: debía ayudar en la salida del balón, ofrecerse entre líneas y mantener la posesión bajo presión. La capacidad para recibir de espaldas, girar y encontrar un pase sencillo se convirtió en una de sus señas de identidad.
La condición de equipo campeón reforzó la confianza del grupo y del propio Roberto Rodríguez. Vestir la camiseta del Real Madrid Infantil A suponía responsabilidad añadida, ya que cada rival encaraba esos partidos con motivación extra. La experiencia de formar parte de un bloque ganador le enseñó el valor del trabajo colectivo y la importancia de mantener consistencia durante toda la temporada.
Años de Cadete identidad de centrocampista
En la temporada 1993-1994, ROBERTO RODRÍGUEZ LARRÉN centrocampista Real Madrid dio el siguiente paso dentro de la estructura blanca, incorporándose al Real Madrid Cadete B. El equipo, dirigido por Antonio Quiroga López, alcanzó el título de campeón, lo que confirmó el buen nivel de la generación. Para un centrocampista, el cambio de categoría implicaba enfrentarse a rivales más fuertes físicamente, con mayor velocidad y agresividad en la presión.
Bajo Antonio Quiroga López, el Cadete B trabajó conceptos tácticos clave como la ocupación racional de los espacios, el equilibrio entre líneas y la circulación rápida del balón. Roberto se afirmó como nexo entre defensa y ataque, encargado de ofrecer siempre una línea de pase limpia a los centrales y de iniciar los cambios de orientación hacia las bandas. El título de liga demostró que el equipo asimiló bien esos principios.
La temporada 1994-1995 lo situó en el Real Madrid Cadete A, con Francisco Jiménez Martín como entrenador. De nuevo, el conjunto terminó campeón, lo que reforzó la sensación de continuidad en el éxito. En este tramo, Roberto Rodríguez no solo consolidó su perfil técnico, sino también su madurez competitiva. Empezó a entender mejor los ritmos del partido, cuándo acelerar el juego y cuándo pausarlo para evitar pérdidas innecesarias.
La combinación de dos títulos consecutivos en categorías cadetes dentro de la cantera del Real Madrid consolidó su identidad como centrocampista fiable y disciplinado. Aprendió a convivir con la presión de tener que ganar cada fin de semana y con la competencia interna por un puesto en el once titular.
Juvenil C y Juvenil: competitividad al límite
La transición al fútbol juvenil llegó en la temporada 1995-1996 con su inclusión en el Real Madrid Juvenil C. El equipo, dirigido por Lorenzo Antolínez Remesal, terminó como subcampeón, lo que supuso una ligera variación respecto a los títulos previos, pero dentro de un rendimiento notable. El salto a juvenil implicaba mayor intensidad, rivales más formados y un componente físico todavía más marcado.
En este contexto, ROBERTO RODRÍGUEZ LARRÉN centrocampista Real Madrid tuvo que perfeccionar su capacidad para resistir el ritmo de noventa minutos a alta exigencia, manteniendo la claridad en la toma de decisiones. El Juvenil C era un peldaño de ajuste dentro de la estructura, donde muchos jugadores se adaptaban a un entorno que ya rozaba la antesala del fútbol de alto rendimiento. Ser subcampeón confirmó buen nivel competitivo, aunque también dejó lecciones sobre la dificultad de mantener dominio absoluto en todas las categorías.
En la temporada 1996-1997, Roberto Rodríguez subió al Real Madrid Juvenil B, que compitió en el grupo 12 y terminó proclamándose campeón con Ramón Mesón Sanz como entrenador. Esta etapa tuvo un valor especial, ya que el Juvenil B se enfrentaba a rivales de fuerte tradición en el fútbol base madrileño. Los partidos solían ser cerrados, intensos y muy disputados.
Ramón Mesón Sanz exigía precisión en la circulación del balón y disciplina sin balón. Roberto Rodríguez reforzó su papel de mediocentro implicado en la presión tras pérdida, ayudando a cerrar líneas de pase rivales y a recuperar rápido la posesión. El título reforzó su progresión y lo situó en condiciones óptimas para el salto al máximo escalón juvenil.
Juvenil A: techo formativo en la cantera del Real Madrid
La temporada 1997-1998 marcó el punto más alto de la etapa formativa de ROBERTO RODRÍGUEZ LARRÉN centrocampista Real Madrid dentro de la cantera del Real Madrid. Formó parte del Real Madrid Juvenil A, inscrito en el grupo 5 y dirigido por Luis Palmero Sagredo. El equipo volvió a proclamarse campeón, un logro que reafirmó la calidad de la generación y la solidez del trabajo acumulado.
En el Juvenil A, Roberto Rodríguez se movía en un entorno muy cercano a la élite formativa. Varios compañeros aspiraban a llegar a los filiales y, eventualmente, a categorías profesionales. El nivel táctico era alto, con rivales que planteaban partidos complejos y acostumbrados a la intensidad propia de División de Honor juvenil. En ese escenario, su función como centrocampista se volvió más completa: debía ayudar en la construcción desde atrás, apoyar en fase defensiva y llegar con criterio a zonas ofensivas.
Luis Palmero Sagredo daba importancia al equilibrio del equipo y al control del centro del campo. Roberto Rodríguez se benefició de ese enfoque, potenciando su inteligencia táctica y su capacidad para leer el partido. El título de campeón del grupo 5 culminó su recorrido dentro de la estructura juvenil blanca, cerrando un ciclo marcado por varios campeonatos y un subcampeonato.
Primeros pasos en el fútbol sénior Logroñés y el salto fuera de casa
Tras completar su formación en el Real Madrid Juvenil A, ROBERTO RODRÍGUEZ LARRÉN afrontó el reto del fútbol sénior en la temporada 1998-1999 con el C.D. Logroñés en Tercera División. Este cambio supuso salir de la estructura blanca y adaptarse a un fútbol donde el componente físico y el pragmatismo adquirían un peso decisivo. En Tercera, cada punto era vital, y muchos rivales mezclaban jugadores jóvenes con veteranos experimentados.
El C.D. Logroñés representó su primera experiencia fuera del entorno madrileño. Tuvo que adaptarse a un vestuario nuevo, a un contexto distinto y a la dureza de campos y desplazamientos típicos de la categoría. Como centrocampista, se enfrentó a otro tipo de presión: no se trataba solo de formar parte de un proyecto de cantera, sino de ayudar a un club histórico a competir por objetivos concretos en su grupo.
Etapa en Getafe B y Guadalajara oficio en Tercera
La temporada 1999-2000 llevó a Roberto Rodríguez al Getafe C.F. B, en Tercera División, donde permaneció también en la 2000-2001. El filial azulón servía como puente hacia el primer equipo, que en aquellos años trabajaba por asentarse en competiciones superiores. En este contexto, Roberto Rodríguez aportó la experiencia de haber pasado por toda la cadena formativa del Real Madrid.
En el Getafe C.F. B, el centrocampista consolidó su oficio en el fútbol sénior. Se acostumbró a campos exigentes y a encuentros donde la disputa física se combinaba con el intento de proponer juego combinativo. Su rol se mantuvo ligado a la construcción del juego y a la estabilidad en la zona ancha, conectando las líneas del equipo.
Entre 2001-2002 y 2002-2003, Roberto Rodríguez defendió la camiseta del C.D. Guadalajara, también en Tercera División. Allí siguió acumulando minutos y experiencia, encarando temporadas donde el objetivo pasaba por lograr buenas clasificaciones y pelear por los puestos altos cuando las circunstancias lo permitían. La continuidad en esta categoría reforzó su perfil de jugador fiable para proyectos ambiciosos dentro del fútbol modesto.
Móstoles, Torrijos y Navalcarnero: consolidación en el fútbol madrileño
En la temporada 2003-2004, Roberto Rodríguez regresó al C.D. Móstoles, el club donde se había iniciado de niño, ahora como futbolista de Tercera División. Este retorno representó un círculo parcial que se cerraba, al volver a defender los colores del equipo que lo vio crecer. Su experiencia previa en Real Madrid, Logroñés, Getafe B y Guadalajara le permitía ejercer cierto liderazgo en un vestuario acostumbrado a la competitividad de la categoría.
Durante la campaña 2004-2005, repartió temporada entre el C.D. Torrijos en Tercera y el C.D. Artístico Navalcarnero en Segunda B. El paso al Artístico Navalcarnero supuso un escalón competitivo importante, ya que la Segunda B presentaba un nivel superior, con rivales de mayor estructura y aspiraciones de ascenso. En este contexto, Roberto Rodríguez aportó trabajo en el centro del campo y conocimiento del juego.
Leganés en Segunda: prueba de nivel superior
La temporada 2005-2006 situó a Roberto Rodríguez Larrén en el C.D. Leganés, también en Segunda B. El club pepinero contaba con una tradición importante dentro del fútbol madrileño y español. Para un centrocampista formado en la cantera del Real Madrid, jugar en el Leganés suponía un desafío exigente, con afición comprometida y objetivos relevantes en la categoría.
En Segunda B, el ritmo de juego era elevado, y la exigencia táctica se combinaba con la necesidad de resultados inmediatos. En este escenario, la experiencia acumulada por Roberto Rodríguez en Tercera y su base formativa en el Real Madrid le ayudaron a competir con solvencia.
Fútbol madrileño y castellano manchego: oficio y constancia
A partir de la temporada 2006-2007, Roberto Rodríguez alternó clubes madrileños y de Castilla-La Mancha, manteniéndose en categorías como Tercera División y Regional Preferente. En 2006-2007 jugó en el Soto de Alcobendas C.F. (Tercera). En 2007-2008 se unió al C.D. Colonia Ofigevi en la Regional Preferente Madrileña, categoría donde el componente local y el arraigo de los equipos resultan especialmente fuertes.
En 2008-2009 vistió la camiseta del C.F. Fuenlabrada en Tercera División, club que más adelante alcanzaría categorías superiores. Entre 2009-2010 y 2010-2011 jugó para el C.D. Illescas, también en Tercera, participando en proyectos que buscaban estabilidad y, cuando era posible, acercarse a los puestos de promoción.
Las temporadas 2011-2012 y 2012-2013 lo vieron defender los colores del C.F. Trival Valderas Alcorcón en Tercera División. El Trival Valderas se consolidó como uno de los clubes importantes del fútbol madrileño en esa categoría, y contar con un centrocampista de amplia trayectoria en el fútbol de base y modesto aportaba solidez al proyecto.
En la temporada 2013-2014, Roberto Rodríguez jugó en el C.D. Móstoles U.R.J.C., nuevamente en la Regional Preferente Madrileña. Este paso significó otro regreso a Móstoles, ahora dentro de una estructura unida a la Universidad Rey Juan Carlos, con un proyecto que conectaba fútbol y entorno académico.
Estilo de juego y legado en el fútbol modesto
Aunque no existen estadísticas detalladas públicas de todos sus partidos, la trayectoria de ROBERTO RODRÍGUEZ LARRÉN centrocampista Real Madrid permite perfilar su figura como la de un centrocampista de trabajo constante, formación sólida y recorrido amplio por el fútbol de base y sénior en Madrid y Castilla-La Mancha. Su paso por la cantera del Real Madrid le proporcionó fundamentos técnicos y tácticos que luego aplicó en Tercera y Segunda B.
El hecho de haber formado parte de equipos campeones en Infantil A, Cadete B, Cadete A, Juvenil B y Juvenil A del Real Madrid indica que siempre estuvo integrado en grupos de alto rendimiento, donde la exigencia diaria en entrenamientos y partidos era máxima. Esa base formativa se reflejó después en su capacidad para adaptarse a distintos clubes, contextos y objetivos competitivos en el fútbol modesto.
Su carrera posterior, repartida entre C.D. Logroñés, Getafe C.F. B, C.D. Guadalajara, C.D. Móstoles, C.D. Torrijos, C.D. Artístico Navalcarnero, C.D. Leganés, Soto de Alcobendas C.F., C.D. Colonia Ofigevi, C.F. Fuenlabrada, C.D. Illescas, C.F. Trival Valderas Alcorcón y C.D. Móstoles U.R.J.C., refleja el perfil de un futbolista que sostiene proyectos en categorías donde el esfuerzo y la constancia resultan esenciales.
Sin grandes focos mediáticos, el legado de Roberto Rodríguez reside en su ejemplo como jugador formado en una de las canteras más exigentes del mundo, que trasladó ese aprendizaje a numerosos clubes del fútbol modesto. Su historia enlaza la Fábrica del Real Madrid con los campos de Tercera División y Regional Preferente, demostrando que el trabajo silencioso también construye trayectorias dignas y valiosas dentro del fútbol español.

1998-1999 REAL MADRID C (3ª), pretemporada
1ª Fila, FERNÁNDEZ GÓMEZ (Manuel Alberto Fernández Gómez), DANI RUIZ (Daniel Ruiz Martínezd), MENA (José María Mena García), TONI GARCÍA (José Antonio García Aparicio), GUSTAVO (Gustavo Montaña Acosta), FERNANDO (Fernando Miguel Fernández Escribano), POLO (Héctor Polo del Amo), HOYOS (Miguel Hoyos Franco)
2ª Fila, ROBLES (Félix Robles Ramos), FONSECA (Víctor Manuel García Fonseca), GÓMEZ (-), IVÁN (Iván García Ollero), ZAFRA (Conrado García Zafra), PARDO (Juan Manuel Pardo Moreno), Sr. José Luis San Martín Rey (preparador físico), Sr. xxxxxxxxxxx (directivo), Sr. Juan José Martín-Delgado Muñiz (entrenador), ROSCO (Carlos Rosco Mayoral), MARTÍN PULIDO (Rubén Martín Pulido Senderos), SESTELO (Sergio Sestelo Guijarro), CÉSAR (César González Navas), VILLAFÁFILA (Álvaro Villafáfila Cejuela), ROBERTO RODRÍGUEZ (Roberto Rodríguez Larrén)
3ª Fila, MUÑOZ (Javier Muñoz Casillas), ADRIÁN (Adrián Jaime De Pablo), BELTRÁN (Germán Beltrán Juárez), ZAHONERO (Raúl Zahonero Martín), SOMOZA (Francisco Javier Somoza Bravo), DIEGO (Diego Morona Puentes), MARIO (Mario Castro Lorente), CARLOS PANADERO (Carlos Panadero Cantalejo), SANTOS (Andrés Del Campo Santos), LEO (Juan Francisco Leo Bermejo).
GÓMEZ (U.D. San Sebastián de los Reyes), GUSTAVO Montaña Acosta (C.D. Las Rozas), a prueba, no se quedarón
Iván, García Ollero, Roberto Rodrîguez, Héctor Polo. SIGÜENZA (Javier Sigüenza Clemente)


