La cantera del Real Madrid en la temporada 1969-1970
Un sistema formativo consolidado
Canteranos del Real Madrid Temporada 1969-70 marcó un período clave en la evolución de la cantera del Real Madrid. Con una estructura en constante crecimiento, la organización contaba con un equipo de aficionados, seis juveniles, dos infantiles, veinte equipos en el Torneo Social y seis en la categoría de alevines. En total, 554 jugadores formaban parte del entramado formativo, que servía como base para el futuro del club.
Bajo la dirección de Miguel Malbo Notario, jefe administrativo de la Sección de Fútbol Aficionado, la cantera se desarrolló con una filosofía basada en la disciplina, el esfuerzo y la técnica depurada. En la dirección técnica de los juveniles e infantiles, Enrique Bescós Mambrona jugó un papel fundamental, con un enfoque estructurado que aseguraba la progresión de los jugadores desde las categorías inferiores hasta el primer equipo.
El equipo Amateur y su protagonismo en el Campeonato de Castilla
El Real Madrid Amateur, dirigido por Enrique Bescós Mambrona, participó en el Campeonato de Castilla de Aficionados. Su labor no solo consistía en competir, sino en formar a los jugadores que estaban en la antesala del profesionalismo. Con el apoyo del preparador físico, del médico del club y de Ernesto Arín Cerezo como fisioterapeuta, el equipo mantenía una preparación exigente, acorde con los valores del club.
Los equipos juveniles: una estructura fundamental
La organización juvenil se dividía en tres equipos principales, cada uno con un entrenador especializado:
- Real Madrid Juvenil A: Entrenador: José Antonio Segura López. Compitieron en la 1ª Regional dentro del Campeonato de Castilla.
- Real Madrid Juvenil B: Entrenador: Alejandro Adrián de Miguel. Participantes en la 2ª Regional.
- Real Madrid Juvenil C: Entrenador: Julio Miguel Plasencia Batista. Integrantes del Grupo 3 de la 3ª Regional.
A lo largo de la temporada, estos equipos participaron en torneos clave que servían para preparar a los jugadores para niveles superiores. La supervisión constante de los entrenadores garantizaba una progresión ordenada, siguiendo la metodología impuesta desde la dirección técnica.
Equipos filiales y su importancia en el desarrollo juvenil
Los filiales del Real Madrid también desempeñaron un papel crucial en la formación de jugadores. Entre ellos destacaban:
- Chamartín C.F.: Entrenador: Francisco Lacuesta Salazar.
- C.D. Guad el Jelú: Entrenador: Santiago Zubieta Redondo.
- C.D. San Benito: Entrenador: Francisco Arjona Sánchez.
Estos equipos competían en distintas categorías regionales y actuaban como una plataforma intermedia para jugadores que necesitaban rodaje antes de ascender a las divisiones superiores del club.
Categorías infantiles: los primeros pasos en la formación
Los equipos infantiles eran la base del futuro madridista. Contaban con dos escuadras:
- Real Madrid Infantil A: Entrenador: Basilio Pozo González. Delegado: Jesús Cornejo Jiménez.
- Real Madrid Infantil B: Entrenador: Gregorio Hernández Pérez. Segundo entrenador: Francisco Arjona Sánchez.
Aunque estos equipos no estaban federados, participaban en torneos internos y en encuentros de preparación que les permitían mejorar su técnica y adaptarse a la filosofía del club desde una edad temprana.
El Torneo Social y la formación de base
El Torneo Social era una de las principales herramientas formativas del club. Con veinte equipos en competición, servía como plataforma para que los jugadores adquirieran experiencia antes de integrarse en las categorías juveniles e infantiles. Además, seis equipos participaban en el Torneo de Alevines, donde los más pequeños comenzaban a dar sus primeros pasos en el mundo del fútbol.
Conclusión
Canteranos del Real Madrid Temporada 1969-70, consolidó a la cantera del Real Madrid como una de las más completas y organizadas de España. Con una estructura sólida, una metodología clara y entrenadores dedicados, el club garantizó la formación de futuros talentos, muchos de los cuales acabarían defendiendo los colores del primer equipo o desarrollando carreras profesionales en otras entidades. El trabajo realizado en esta campaña sentó las bases para el futuro del fútbol formativo madridista.





