Canteranos del Real Madrid Amateur – Temporada 1972-73
Una Plantilla Formada en la Casa Blanca
Canteranos del Real Madrid Amateur Temporada 1972-73, durante la temporada 1972-73, el Real Madrid Amateur reunió a un grupo de jugadores provenientes de las categorías inferiores del club. Muchos de ellos habían pasado por equipos como el Juvenil A, el Castilla C.F., el Chamartín C.F. o el Magerit C.F., consolidando un modelo de continuidad dentro de la estructura formativa del Real Madrid.
La plantilla se caracterizó por su diversidad, con jugadores en distintas etapas de maduración futbolística, pero todos formados con una misma filosofía: disciplina, técnica, visión táctica y compromiso. Esta generación se identificó por su capacidad de adaptación al fútbol aficionado tras finalizar su paso por las categorías juveniles.
Entre los integrantes de la plantilla se encontraban:
- PASCUAL (Antonio Pascual Pascual)
- ACEDO (José María Acedo Ramos)
- MINGO (Luis Mariano Mingo Fernández)
- GABILONDO (José Manuel Gabilondo Tolosa)
- SALGADO (Santiago Salgado Briceño)
- COBO (Ramón Cobo Arroyo)
- REQUENA (Antonio Requena)
- SÁNCHEZ MARCOS (Jesús Sánchez Marcos)
- DEL VALLE (Manuel Ramón Rodríguez Del Valle)
- BELTRÁN (José Francisco Beltrán Albalate)
- LÓPEZ (Juan Manuel López García)
- LOZA (Carlos Loza Heras)
- ISMAEL (Ismael Rico Moreno)
- SEPTIÉN (Francisco José Septién de la Cuerda)
- PALACIOS (José Luis Palacios Gómez)
- VITORIA (Alberto Vitoria Soria)
- GONZÁLEZ (Francisco González Ortiz)
- SERRANO (Julián Serrano Sánchez)
- BENITO
- MORIS (Juan Francisco Moris Campos)
- RUFO (Miguel Rufino Rivas)
- ARIZMENDI (amistoso)
Cada jugador aportó sus capacidades al grupo, participando en una dinámica de trabajo donde se priorizaba la mejora continua y la preparación para etapas superiores dentro o fuera del club.
El Liderazgo Técnico
Canteranos del Real Madrid Amateur Temporada 1972-73, el responsable del equipo fue Juan Santisteban Troyano, quien contaba con una trayectoria consolidada dentro de la cantera del Real Madrid. Su experiencia previa como futbolista y su vinculación con el club le permitieron aplicar una metodología orientada al aprendizaje y al desarrollo de cada jugador. Su trabajo diario con la plantilla representó un pilar fundamental en la progresión de los jóvenes.
El delegado del equipo fue Manuel Sánchez Grande, figura clave en la coordinación de los aspectos organizativos del equipo. Su labor facilitó el funcionamiento logístico y el cumplimiento de las responsabilidades institucionales que correspondían al equipo en cada jornada de trabajo.
Durante esa temporada, tanto el cuerpo técnico como los jugadores trabajaron con una visión compartida: perfeccionar la preparación de los futbolistas formados en la casa. No se trataba únicamente de competir, sino de continuar un proceso que permitiera a los canteranos mantener viva la identidad del club en cada acción sobre el campo.
El Real Madrid Amateur representó así una etapa intermedia, una escuela de exigencia y aprendizaje donde los jugadores se enfrentaban a un entorno distinto al juvenil pero siempre respaldados por una estructura sólida que los acompañaba en su evolución.

