La temporada 1967-1968: el nacimiento de dos equipos amateur en el Real Madrid
La estructura de un gigante en crecimiento
Canteranos del Real Madrid Categoría Amateur Año 1967, la temporada 1967-1968 marcó un momento histórico para el Real Madrid. Por primera vez en la historia del club, se establecieron dos equipos amateur: el Amateur A y el Amateur B. Este cambio respondió a la visión de Miguel Malbo Notario, jefe administrativo de la Sección de Fútbol Aficionado, quien buscaba expandir las oportunidades para jóvenes futbolistas en una época de gran competencia en las categorías inferiores.
El Amateur A, dirigido por José Emilio Santamaría Iglesias, representaba un escalón previo al salto hacia el profesionalismo. Este equipo reunía a los jugadores con mayor proyección dentro de la cantera. Santamaría, exjugador del primer equipo y leyenda en el club, contaba con el apoyo de Jesús Güemes Mata como entrenador ayudante y Francisco Alfonso Calderón como delegado.
Por otro lado, el Amateur B, liderado por Ángel Domínguez Crisol, se encargaba de desarrollar el talento de jugadores más jóvenes y aquellos que necesitaban tiempo adicional para consolidarse. Este equipo participaba en competiciones como la Copa Presidente y la Copa Gabilondo, enfrentándose a clubes de Segunda Regional.
Los protagonistas del Amateur A
El Amateur A de la temporada 1967-1968 contaba con una plantilla repleta de talento. Entre los jugadores destacados se encontraban Juan Ignacio Aguirre Vidaurrazaga, Esteban Iparraguirre Erro, y Francisco Espíldora Muñoz.
También sobresalían Manuel Rodríguez Hernández, Javier Ciáurriz Ciáurriz, y Ángel Lanchas Rico.
En los entrenamientos, Santamaría insistía en la disciplina y el trabajo en equipo. Cada sesión comenzaba con ejercicios físicos dirigidos por el preparador, seguidos de trabajos tácticos que buscaban explotar las fortalezas individuales de cada jugador. Bajo la dirección de Santamaría, el Amateur A se convirtió en una verdadera incubadora de talentos.
El esfuerzo en el Amateur B
El Amateur B también tuvo una temporada memorable. Con Ángel Domínguez Crisol al frente, el equipo estaba compuesto por jugadores ansiosos por demostrar su valía. Entre ellos, destacaban Jesús López López y Emilio Téllez.
También José Gutiérrez y Aurelio García. La delantera contaba con figuras como Manuel Meleiro, quien destacaba por su potencia física, y Jose Luís Sánchez, un extremo rápido y con buena definición.
El Amateur B se enfrentó a clubes modestos pero competitivos en torneos como la Copa Gabilondo. Cada partido era una oportunidad para que los jóvenes jugadores demostraran su talento y se ganaran un lugar en el Amateur A o incluso en los equipos superiores del club.
Competencias y retos
La temporada 1967-1968 también estuvo marcada por los retos que enfrentaron ambos equipos en sus respectivas competiciones. El Amateur A participó en torneos exigentes, enfrentándose a clubes de la Primera Regional. En estos encuentros, jugadores como Manuel Rodríguez Hernández y Ángel Lanchas Rico demostraron su calidad.
Mientras tanto, el Amateur B compitió en la Copa Presidente, donde enfrentó a equipos del primer grupo de Segunda Regional. Aunque los resultados fueron variados, el equipo mostró una notable mejora a lo largo de la temporada. Los entrenadores enfatizaron la importancia de estos torneos como plataformas de aprendizaje y desarrollo para los jugadores.
Un legado duradero
Canteranos del Real Madrid Categoría Amateur Año 1967, la creación de dos equipos amateur durante la temporada 1967-1968 fue un reflejo del compromiso del Real Madrid con la formación de nuevos talentos. Bajo la dirección de figuras como José Emilio Santamaría Iglesias, Jesús Güemes Mata y Ángel Domínguez Crisol, los jóvenes futbolistas encontraron un entorno idóneo para crecer tanto en lo deportivo como en lo personal.
A pesar de los retos, muchos de estos jugadores lograron destacar y dejaron una huella en la historia del club. La temporada 1967-1968 quedó grabada como un período de innovación y compromiso con la cantera, consolidando al Real Madrid como un referente en la formación de futbolistas.


