La Temporada 1952-1953: Fundación del Real Madrid Amateur
La Temporada 1952-1953 marcó un hito en la historia del Real Madrid. Este fue el primer año que se creó un equipo Amateur, una decisión que subrayó el compromiso del club con la formación de jóvenes talentos. El equipo Amateur se integraría en el sistema de cantera, con el objetivo de nutrir al primer equipo en los años venideros.
Inicios Prometedores
Bajo la dirección del ex-portero José Luis Espinosa Pachón, el equipo Amateur comenzó con gran entusiasmo. Espinosa, un hombre con una vasta experiencia en el club, asumió el papel de preparador. Desde el primer día, estableció una atmósfera de profesionalismo y dedicación. Cada entrenamiento se convirtió en una oportunidad para enseñar y aprender.
Sin embargo, a medida que avanzaba la temporada, José Morales Berriguete, conocido como Moleiro, tomó las riendas del equipo. Con su llegada, se introdujo una nueva filosofía de entrenamiento. Moleiro se enfocó en el desarrollo integral de los jugadores, no solo en sus habilidades técnicas, sino también en su mentalidad y carácter.
El Grupo de Jugadores
El plantel del Real Madrid Amateur estaba compuesto por jóvenes prometedores. Destacaron jugadores como Cardoso, Castaños, Rubio, Cobos, Barrena, Baranda, León, Onís, Roth, Sánchez Ramos, Diéguez, Chércoles, Segovia, Baldo y Barreiro. Cada uno de ellos aportó algo único al equipo, creando una mezcla explosiva de talento y ambición.
El portero José Chércoles Navas se convirtió en un referente desde el inicio. Su destreza bajo los palos generó confianza entre sus compañeros. Antonio Onís Martín, un talentoso centrocampista, mostró una gran visión y precisión en sus pases. Su capacidad para leer el juego fue fundamental en el desarrollo del equipo.
Francisco Pérez Trujíllo, mediocampista de gran energía, se destacó por su entrega y habilidad para recuperar balones. Finalmente, el delantero Julio Roth Romero impresionó con su velocidad y capacidad para desmarcarse, aportando un dinamismo esencial al ataque.
La Copa Ramón Triana: Un Escenario de Oportunidades
Durante esta temporada, el Real Madrid Amateur participó en la Copa Ramón Triana, una competición que ofreció valiosas lecciones a los jóvenes talentos. En el Grupo 1, el equipo ocupó el tercer puesto, una posición que, aunque no fue la mejor, brindó muchas oportunidades de crecimiento.
A pesar de que no se discutieron los resultados de los partidos, la experiencia en la copa fue vital. Cada encuentro permitió a los jugadores aprender a trabajar en equipo, a adaptarse a la presión y a enfrentar a adversarios de diferentes estilos de juego. La dinámica del grupo se fortaleció, y las lecciones aprendidas en el campo se convirtieron en herramientas para el futuro.
Crecimiento Personal y Profesional
Los entrenamientos en esta temporada fueron intensos y enriquecedores. Bajo la dirección de Moleiro, los jugadores se sometieron a rutinas físicas exigentes y ejercicios técnicos. Cada sesión se enfocaba en mejorar aspectos individuales y colectivos del juego. Moleiro enfatizó la importancia de la disciplina y la dedicación.
Los futbolistas comprendieron que cada entrenamiento era una oportunidad para superarse. Con el paso del tiempo, comenzaron a notar su evolución en el campo. Se convirtieron en mejores futbolistas y, más importante aún, en mejores compañeros.
Fomentando la Camaradería
Además de las habilidades futbolísticas, la temporada también fortaleció las relaciones entre los jugadores. La camaradería se volvió un pilar del equipo. En el vestuario, las risas y las historias compartidas crearon un ambiente cálido y solidario.
Los jugadores comenzaron a conocer las historias de sus compañeros, creando lazos que trascendieron el campo. La unión del grupo se reflejaba en su desempeño, y cada jugador entendió que el éxito dependía del esfuerzo colectivo.
Impacto en la Comunidad y el Club
El Real Madrid Amateur comenzó a atraer la atención de la comunidad. La afición se interesó por el desarrollo de estos jóvenes talentos. Las historias de su esfuerzo y dedicación se esparcieron por los alrededores de Madrid. La conexión con los aficionados se convirtió en un impulso adicional para los jugadores, quienes querían retribuir ese apoyo.
El club también se comprometió con la comunidad. Organizó actividades y eventos donde los jugadores podían interactuar con jóvenes futbolistas. Estas iniciativas inspiraron a las futuras generaciones y fomentaron una cultura de pasión por el fútbol. El Real Madrid se estableció como un referente no solo en el deporte, sino también en la educación y el desarrollo social.
Un Futuro Brillante por Delante
Al final de la temporada, el impacto de esta experiencia fue profundo. El trabajo realizado por Moleiro y Espinosa sentó las bases para un futuro prometedor. Los jugadores habían crecido no solo en habilidades futbolísticas, sino también como individuos.
Cada uno se llevó consigo valiosas lecciones de la temporada. Aprendieron que el esfuerzo, la dedicación y la camaradería son fundamentales para alcanzar el éxito. La experiencia vivida durante la Copa Ramón Triana sería recordada como un hito en su desarrollo.
Con expectativas elevadas, los jóvenes futbolistas miraban hacia el futuro. La cantera del Real Madrid se había establecido como un lugar donde el talento podía florecer. Estaban listos para enfrentar nuevos desafíos en la próxima temporada, decididos a continuar su camino hacia el éxito.

1952-1953 Real Madrid Amateur y Juvenil
1952-1953 : Real Madrid Amateur y Juvenil en la pretemporada, los dos únicos equipos de la cantera en esta temporada.
Al inicio de la temporada, el preparador de ambos conjuntos fue José Luis Espinosa Pachón, ex-portero del Real Madrid . Durante la temporada fue MOLEIRO (José Morales Berriguete) el encargado de ambos equipos
Unas alineaciones del Real Madrid Amateur
Cardoso; Castaños, Rubio, Cobos; Barrena, Baranda; León, Onís, Roth, Sánchez Ramos, Diéguez.
Chércoles; Segovia, Baldo, Castaños; Barrena, Baranda; León, Barreiro, Roth, Sánchez Ramos, Diéguez.










