Historia Torneo Social Del Real Madrid Año 1992
El Torneo Social del Real Madrid Año 1992 celebró su trigésima edición consolidado como una cita esencial dentro de la cantera blanca. Organizado en la Ciudad Deportiva, reunió a los jóvenes jugadores de las categorías Alevín y Benjamín, que representaron con orgullo los nombres de leyendas del club.
Categoría Alevín
En los Alevines, el torneo se dividió en dos grupos. El Grupo 1.º coronó al equipo “Chendo” como campeón, con una actuación sobresaliente y 10 victorias. El conjunto formado por Dani, Alberto, Daniel, Núñez, Aroca, Alonso, Cifuentes, Marian, Esgueva, Alcaraz, Vázquez, Bouvier, Arcas y Bayona se impuso con autoridad, seguido por el “Butragueño” y el “Hugo Sánchez”, que también ofrecieron un gran rendimiento.

Equipo Villarroya Torneo Social Real Madrid Año 1991
En el Grupo 2.º, el título fue para el equipo “Tendillo”, que dominó su grupo con 9 victorias y un juego equilibrado. Destacaron Moraleda, Mejías, Marcos, Mallo, Martín, Chichón, Grande, Pastor, Regueiro, García y Viñegra. Los equipos “P. Llorente”, “Aldana” y “Buyo” completaron una fase llena de talento y competitividad. El conjunto alevín del torneo dejó clara la excelente base de jugadores que el Real Madrid seguía formando a inicios de los años noventa.
Categoría Benjamín
La emoción continuó con los más pequeños. El equipo “Aragón” se proclamó campeón benjamín, logrando 10 victorias y más de 90 goles a favor. Sus integrantes —Moraleda, Kaiser, Minaya, Téllez, Vaqueriza, Gillen, Marín, Vega, García Atraz, García González, Cantero y Cuerdo— fueron ejemplo de entusiasmo y trabajo en grupo.
El equipo “Maqueda” terminó segundo con gran nivel, seguido por “Hierro”, “Hagi”, “Villarroya” y “Jaro”, que mostraron el espíritu deportivo que caracteriza al Torneo Social del Real Madrid Año 1992. Cada equipo representó la esencia de La Fábrica: compromiso, respeto y pasión por el fútbol.

Equipo Butragueño Torneo Social Real Madrid Año 1991
Un legado formativo
El XXX Torneo Social del Real Madrid de 1992 volvió a reflejar la misión del club: formar personas a través del deporte. Más allá de los resultados, esta edición quedó marcada por la convivencia, el aprendizaje y la ilusión de cada participante por crecer dentro del Real Madrid. El torneo de 1992 dejó una huella imborrable en quienes lo vivieron, reforzando la historia de una cantera que continúa siendo ejemplo de dedicación y amor por el fútbol.


