Relato del día del homenaje a Julio Blázquez Velázquez de Castro
Buenas tardes, señores.
Una vez más, queremos agradecer de corazón la colaboración, el apoyo y la presencia de todos los que habéis hecho posible este día tan especial.


El evento lo merecía. No podía ser de otra manera, porque se trataba del homenaje a uno de los nuestros: Julio Blázquez Velázquez de Castro, excanterano del Real Madrid, compañero y amigo de tantos momentos inolvidables dentro y fuera del campo. Su recuerdo sigue vivo en cada uno de nosotros, y hoy, en el campo de La Poveda (Arganda), lo hemos sentido más cerca que nunca.


La jornada comenzó con la emoción contenida y con el corazón lleno de gratitud. Entre los asistentes, destacaba la presencia de su hermana Mamen Blázquez, acompañada de su hijo, que representó a Julio con orgullo y respeto, llevando el nombre de su tío con la dignidad que merece un canterano del Real Madrid. Fue un gesto que conmovió a todos y que simbolizó la unión que deja el fútbol cuando se vive desde la amistad y los valores compartidos.

En el plano deportivo, el triangular transcurrió con un excelente ambiente y un gran nivel por parte de todos los equipos. Los veteranos de La Poveda, los veteranos de Arganda y los veteranos de Cantera Blanca —todos formados por excanteranos del Real Madrid— ofrecieron un espectáculo lleno de nobleza, esfuerzo y compañerismo. Cada jugada, cada gol y cada abrazo al final de los partidos fueron la mejor manera de rendir tributo a nuestro compañero.

Fue un día lleno de emociones, recuerdos y bienestar. Un día en el que la camaradería volvió a unirnos como antaño, demostrando que los valores aprendidos en la cantera blanca siguen presentes en cada uno de nosotros: humildad, respeto y pasión por el fútbol.
Gracias a todos los que asististeis, a quienes ayudaron en la organización y a quienes, desde el silencio, hicieron posible que el homenaje tuviera la dimensión que merecía.

Gracias también a la Asociación Cantera Blanca, formada por excanteranos del Real Madrid, por su implicación, su esfuerzo constante y su compromiso con mantener viva la esencia de la familia madridista. Y gracias especialmente a Roda y Moreno, por su entrega, cercanía y dedicación para que este homenaje se convirtiera en un día inolvidable.
El homenaje a Julio Blázquez Velázquez de Castro quedará en la memoria como un ejemplo de lo que somos cuando nos unimos: una familia que no olvida a los suyos, una generación que honra su historia y un grupo de amigos que lleva el escudo del Real Madrid grabado en el corazón.
Gracias por todo. 💜💕





