LA HISTORIA DE BORJA LAFUERZA SOMAVILLA: UN DELANTERO FORJADO EN LA CANTERA DEL REAL MADRID
Primeros años en el fútbol madrileño
BORJA LAFUERZA SOMAVILLA delantero Real Madrid, nació el 24 de febrero de 1980 en Madrid, una ciudad que respiraba fútbol por cada una de sus esquinas y que ofrecía a los jóvenes talentos la posibilidad de soñar con vestir algún día la camiseta blanca del Real Madrid, el club más laureado de Europa y referente mundial del deporte rey. Desde muy temprana edad, Lafuerza demostró una inclinación natural hacia el balón, una pasión que lo llevaría a iniciarse en el mundo del fútbol sala antes de dar el salto definitivo al fútbol once, siguiendo un camino que muchos jugadores de su generación recorrieron en aquella época en la que las escuelas de fútbol sala servían como auténticas canteras de talento para los grandes clubes.
Durante las temporadas 1990-1991 y 1991-1992, el joven Borja Lafuerza formó parte de la A.D. Ciudad de los Poetas, un club madrileño dedicado al fútbol sala que servía como plataforma de desarrollo para niños y jóvenes que aspiraban a convertirse en futbolistas profesionales, y fue precisamente en este entorno donde Lafuerza pulió sus primeras habilidades técnicas, aprendió a controlar el balón en espacios reducidos y desarrolló esa visión de juego rápida que caracteriza a quienes se forman en el fútbol sala antes de pasar al césped natural. La práctica del fútbol sala en aquellos años formativos resultó fundamental para el desarrollo de sus capacidades técnicas, ya que la exigencia de jugar en una superficie más pequeña obligaba a los jugadores a tomar decisiones más rápidas, a mejorar el control del balón y a desarrollar una creatividad que posteriormente se traduciría en ventajas competitivas cuando llegara el momento de competir en el fútbol once.
El ingreso en la cantera del Real Madrid: Alevín A (1991-1992)
En mayo de 1992, cuando BORJA LAFUERZA SOMAVILLA delantero Real Madrid, contaba con apenas doce años de edad, se produjo el momento que cambiaría para siempre el rumbo de su carrera futbolística: su incorporación al Real Madrid Alevín A, el equipo que representaba el primer peldaño de la prestigiosa cantera blanca, conocida popularmente como La Fábrica, una denominación que hacía honor a la capacidad del club merengue para producir futbolistas de élite que posteriormente nutrirían al primer equipo o se convertirían en profesionales de reconocido prestigio.
La temporada 1991-1992 en el Real Madrid Alevín A estuvo dirigida por Francisco Jiménez Martín, un entrenador que conocía perfectamente los entresijos de la cantera madridista y que había dedicado buena parte de su vida al desarrollo de jóvenes talentos en las categorías inferiores del club blanco. Bajo la dirección de Jiménez Martín, el equipo alevín logró proclamarse campeón de su categoría, un título que representaba el primer éxito colectivo en la trayectoria de Borja Lafuerza y que confirmaba que su fichaje por el Real Madrid había sido una decisión acertada tanto para el club como para el propio jugador.
El Real Madrid Alevín A de aquella temporada competía en el Grupo Primero de la categoría alevín, enfrentándose a los equipos más destacados de la Comunidad de Madrid y demostrando una superioridad que les permitió alzarse con el campeonato al final de la temporada. Para Borja Lafuerza, aquel primer título con la camiseta blanca supuso una inyección de confianza y la confirmación de que había tomado el camino correcto al abandonar el fútbol sala para dedicarse por completo al fútbol once en la estructura del club más importante de España.
Progresión en las categorías infantiles (1992-1994)
La temporada 1992-1993 marcó el ascenso de BORJA LAFUERZA SOMAVILLA delantero Real Madrid, a la categoría infantil, concretamente al Real Madrid Infantil B, donde continuaría su formación bajo la tutela de Francisco Javier Santos Rubio, un técnico especializado en el desarrollo de jóvenes futbolistas que conocía a la perfección las exigencias del fútbol formativo y que apostaba por un estilo de juego combinativo que permitía a los jugadores expresar su talento individual sin descuidar el trabajo colectivo.
El Real Madrid Infantil B competía en el Grupo 1 de la categoría infantil, un grupo tremendamente competitivo donde se encontraban los mejores equipos de la región, y una vez más Borja Lafuerza y sus compañeros demostraron su superioridad al proclamarse campeones al término de la temporada. Este segundo título consecutivo en la cantera blanca certificaba el excelente nivel del grupo de jugadores que componían aquella generación y auguraba un futuro prometedor para todos ellos, especialmente para Borja Lafuerza, que ya destacaba en la posición de delantero gracias a su capacidad para encontrar el gol y su inteligencia para moverse entre líneas.
La temporada 1993-1994 supuso un nuevo salto cualitativo en la carrera de Borja Lafuerza, quien ascendió al Real Madrid Infantil A, el equipo más importante de la categoría infantil dentro de la estructura del club blanco. Para dirigir este equipo, el Real Madrid recuperó a Francisco Jiménez Martín, el mismo técnico que había conducido al Alevín A al título dos temporadas antes, una decisión que demostraba la confianza del club en este entrenador y que permitía a Borja Lafuerza reencontrarse con un técnico que conocía perfectamente sus características y virtudes como futbolista.
El Real Madrid Infantil A de la temporada 1993-1994 competía en el Grupo 1, enfrentándose a los equipos más potentes de Madrid, y una vez más el resultado fue extraordinario: el equipo se proclamó campeón de su grupo, consolidando una racha de tres títulos consecutivos para Borja Lafuerza desde su llegada a la cantera blanca. Aquel tercer campeonato certificaba el talento de Borja Lafuerza y lo posicionaba como uno de los delanteros más prometedores de su generación dentro de la estructura del Real Madrid.
La etapa cadete: consolidación y nuevo título (1994-1995)
La temporada 1994-1995 representó el paso de BORJA LAFUERZA SOMAVILLA delantero Real Madrid a la categoría cadete, una etapa crucial en la formación de cualquier futbolista joven, ya que en estos años los jugadores comienzan a experimentar cambios físicos significativos y deben adaptar su juego a unas exigencias más elevadas en términos de intensidad, velocidad y contacto físico. Borja Lafuerza fue asignado al Real Madrid Cadete B, un equipo que ese año estuvo bajo la dirección de Rafael López Alonso, un entrenador experimentado que conocía a la perfección las particularidades de esta etapa formativa y que trabajaba especialmente la transición de los jugadores hacia el fútbol más físico que caracterizaba las categorías superiores.
Bajo la dirección de López Alonso, el Real Madrid Cadete B realizó una temporada excepcional que culminó con la consecución del título de campeones, el cuarto campeonato consecutivo para Borja Lafuerza desde su llegada a la cantera blanca. Este nuevo éxito colectivo ratificaba el excelente trabajo que se realizaba en las categorías inferiores del Real Madrid y certificaba que Borja Lafuerza se había adaptado perfectamente a las nuevas exigencias de la categoría cadete, manteniendo su capacidad goleadora y su influencia en el juego ofensivo del equipo.
Un paréntesis necesario: la cesión al Ciudad de los Poetas (1995-1996)
La temporada 1995-1996 representó un punto de inflexión en la trayectoria de Borja Lafuerza, ya que el jugador abandonó temporalmente la estructura del Real Madrid para regresar a sus orígenes en la A.D. Ciudad de los Poetas, el club donde había dado sus primeros pasos en el mundo del fútbol antes de incorporarse a la cantera blanca. Esta cesión, que podría interpretarse como un retroceso en la carrera del joven delantero, respondía en realidad a una estrategia de desarrollo que buscaba proporcionar a Borja Lafuerza la continuidad competitiva que necesitaba en un momento determinado de su formación.
El regreso temporal al Ciudad de los Poetas permitió a Borja Lafuerza seguir compitiendo y desarrollándose como futbolista mientras esperaba su oportunidad de reincorporarse a la cantera del Real Madrid con renovadas garantías de protagonismo y continuidad. Esta experiencia fuera de la estructura blanca, aunque breve, resultó enriquecedora para el joven delantero madrileño, que tuvo la oportunidad de enfrentarse a un contexto diferente y demostrar que su valía no dependía únicamente de la infraestructura de un club tan poderoso como el Real Madrid.
El retorno triunfal: etapa juvenil en el Real Madrid (1996-1999)
La temporada 1996-1997 marcó el regreso de BORJA LAFUERZA SOMAVILLA delantero Real Madrid a la cantera del Real Madrid, esta vez incorporándose al Real Madrid Juvenil C, el tercer equipo juvenil del club blanco, donde tendría la oportunidad de retomar su progresión hacia las categorías profesionales. El equipo estuvo dirigido ese año por Lorenzo Antolínez Remesal, un técnico con amplia experiencia en el fútbol formativo que apostaba por un estilo de juego vistoso y ofensivo que encajaba perfectamente con las características de Borja Lafuerza.
El Real Madrid Juvenil C competía en el Grupo 1 de la categoría juvenil, un grupo altamente competitivo donde se medían los mejores equipos de la región, y el resultado de aquella temporada fue extraordinario: el equipo se proclamó campeón de su grupo, sumando un nuevo título a la colección de Borja Lafuerza. Este éxito en su primera temporada tras el regreso de la cesión confirmaba que el paréntesis en el Ciudad de los Poetas no había afectado negativamente al desarrollo del delantero madrileño, que volvía con fuerzas renovadas y con una determinación inquebrantable por alcanzar el fútbol profesional.
La temporada 1997-1998 supuso el ascenso de Borja Lafuerza al Real Madrid Juvenil B, donde volvería a coincidir con Lorenzo Antolínez Remesal, el mismo técnico que había dirigido al Juvenil C la temporada anterior. Esta continuidad en el banquillo resultaba muy beneficiosa para Borja Lafuerza, que ya conocía perfectamente los métodos de trabajo del entrenador y podía centrarse exclusivamente en seguir mejorando sus prestaciones sobre el terreno de juego.
El Real Madrid Juvenil B competía en el Grupo 12, un grupo exigente donde se enfrentaban equipos de gran nivel, y una vez más el equipo dirigido por Antolínez Remesal demostró su superioridad al proclamarse campeones al término de la temporada. Para Borja Lafuerza, aquel título representaba el sexto campeonato de su carrera en la cantera del Real Madrid, una cifra absolutamente extraordinaria que reflejaba tanto su talento individual como la calidad de los equipos en los que había militado a lo largo de su formación.
La temporada 1998-1999 representó la culminación de la etapa juvenil de Borja Lafuerza, quien ascendió al Real Madrid Juvenil A, el equipo juvenil más importante del club blanco y la última estación antes del salto a las categorías profesionales. El equipo estuvo dirigido ese año por Luis Palmero Sagredo, un técnico experimentado que conocía a la perfección las exigencias del fútbol juvenil de máximo nivel y que preparaba a los jugadores para el exigente salto al fútbol profesional.
El Real Madrid Juvenil A competía en el Grupo 5, enfrentándose a los mejores equipos juveniles de España, y aunque el equipo realizó una temporada muy competitiva, en esta ocasión no pudo alzarse con el título, finalizando la competición en un meritorio tercer puesto. A pesar de no lograr el campeonato, la experiencia en el Juvenil A fue tremendamente valiosa para Borja Lafuerza, que compitió al más alto nivel juvenil y demostró estar preparado para dar el siguiente paso hacia el fútbol profesional.
Cabe destacar que durante esta etapa juvenil, concretamente en 1999, Borja Lafuerza tuvo la oportunidad de defender los colores de España en una convocatoria de las categorías inferiores de la selección nacional, disputando un partido que quedó registrado en su historial y que representaba el reconocimiento a su excelente trayectoria en la cantera del Real Madrid. Esta experiencia internacional, aunque breve, supuso un honor y un estímulo adicional para el joven delantero madrileño.
El salto al fútbol profesional: Real Madrid C (1999-2000)
La temporada 1999-2000 marcó el inicio de la carrera profesional de BORJA LAFUERZA SOMAVILLA delantero Real Madrid, quien con diecinueve años de edad se incorporó al Real Madrid C, el tercer equipo de la estructura del club blanco, que en aquella época competía en el Grupo 7 de la Tercera División española. Dirigir a este equipo no era una responsabilidad menor, ya que el Real Madrid C servía como plataforma de desarrollo para los jugadores que aspiraban a alcanzar el Castilla y, eventualmente, el primer equipo, y para esta importante misión el club confió en Francisco Buyo Sánchez, el legendario portero gallego que había defendido la portería del Real Madrid durante quince años y que tras su retirada como jugador había iniciado una carrera como entrenador en las categorías inferiores del club.
El Real Madrid C de la temporada 1999-2000 realizó una campaña extraordinaria en el Grupo 7 de Tercera División, compitiendo al más alto nivel durante toda la temporada y finalizando como subcampeones del grupo, un resultado meritorio que reflejaba el excelente trabajo de Buyo y la calidad de los jugadores que componían la plantilla. Para Borja Lafuerza, aquella primera temporada en el fútbol profesional supuso una experiencia de adaptación a las exigencias del fútbol senior, donde la intensidad, la velocidad y el contacto físico eran considerablemente superiores a lo que había experimentado en las categorías juveniles.
El ascenso al Castilla: Real Madrid B (2000-2001)
La excelente temporada realizada en el Real Madrid C abrió las puertas del Real Madrid B para BORJA LAFUERZA SOMAVILLA delantero Real Madrid, quien en la temporada 2000-2001 se incorporó al Castilla, el primer equipo filial del club blanco, que competía en el Grupo 1 de la Segunda División B. Esta promoción representaba el reconocimiento al trabajo y al talento del delantero madrileño, que a sus veinte años de edad alcanzaba una categoría que estaba a tan solo un escalón del fútbol de élite en España.
El Real Madrid B de la temporada 2000-2001 estuvo nuevamente dirigido por Francisco Buyo Sánchez, quien tras su exitoso paso por el Real Madrid C fue promocionado al banquillo del Castilla, llevándose consigo a varios jugadores que habían destacado bajo su dirección, entre ellos Borja Lafuerza. Esta continuidad en la relación técnico-jugador resultaba muy beneficiosa para Borja Lafuerza, que ya conocía perfectamente los métodos de trabajo de Buyo y podía centrarse exclusivamente en demostrar su valía en una categoría más exigente.
En aquella temporada, Borja Lafuerza disputó 32 partidos con el Real Madrid B, completando 14 de ellos como titular y acumulando un total de 1.414 minutos sobre el terreno de juego. Su aportación goleadora fue notable, ya que logró anotar 5 goles, una cifra destacable para un delantero joven que estaba dando sus primeros pasos en la Segunda División B. El equipo finalizó la temporada en la séptima posición de su grupo, un resultado que, aunque no permitía luchar por el ascenso, consolidaba al Castilla en una categoría exigente y proporcionaba experiencia de alto nivel a sus jugadores.

2000-2001 REAL MADRID B (2ªB)
1ª Fila, ERNESTO (Ernesto Gómez Sánchez), ROBLES (Félix Robles Ramos), ÓSCAR (Óscar Martínez Cid), ARROYO (Diego Arroyo Berrocal), CARLOS (Carlos Sánchez García), MECA (José Manuel Meca García), PABLO MARTÍN (Pablo Martín Hernández), ARANDA (Carlos Reina Aranda)
2ª Fila, SESTELO (Sergio Sestelo Guijarro), CÉSAR NAVAS (César González Navas), Sr. Vicente Díaz Calderón (Delegado), Sr. Jorge Alberto Valdano (Director General Deportivo), Sr. Florentino Pérez Rodríguez (Presidente del Real Madrid), Sr. Francisco Buyo Sánchez (entrenador), Sr. José Luis San Martín Rey (preparador físico), Sr. Daniel Martínez Oyamburu (A.T.S.), PAVÓN (Francisco Pavón Barahona), LEO (Juan Francisco Leo Bermejo)
3ª Fila, PELU (Manuel Piñero Padilla), CORRALES (Enrique Corrales Martín), ZAFRA (Conrado García Zafra), NACHO PILO (Ignacio García Ibáñez), SOUSA (Francisco David Sousa Franquelo), BELTRÁN (Germán Beltrán Juárez), MIÑAMBRES (Óscar Miñambres Pascual), SANTOS (Andrés Del Campo Santos), SEGOVIA (Francisco Abel Segovia Vega), MANU (Antonio Manuel Sánchez Gómez), LAFUERZA (Borja Lafuerza Somavilla).
Kevin Franck, Alberto Rivera Pizarro, Zeferino-Paulo Borges Soarez, Manuel Silva Correia, Miguel Ángel García Pérez Roldán
Una nueva etapa: Real Sporting de Gijón B (2001-2002)
Tras completar su formación en la cantera del Real Madrid, Borja Lafuerza tomó la decisión de continuar su carrera fuera de la estructura del club blanco, fichando por el Real Sporting de Gijón B para la temporada 2001-2002. Este movimiento representaba el primer paso en solitario del delantero madrileño, que abandonaba la protección del Real Madrid para buscar oportunidades de crecimiento en otro club con tradición en el fútbol español.
El Sporting de Gijón B competía en la Segunda División B, la misma categoría en la que Borja Lafuerza había militado con el Castilla, lo que facilitaba su adaptación a un nuevo entorno. En el filial asturiano, Borja Lafuerza tuvo la oportunidad de ser uno de los jugadores importantes del equipo, asumiendo responsabilidades y protagonismo que quizás no habría tenido en el Real Madrid B debido a la enorme competencia que existía en la cantera blanca.
La experiencia en el Hércules CF (2002-2003)
Para la temporada 2002-2003, Borja Lafuerza decidió continuar su periplo por la Segunda División B fichando por el Hércules CF, un club histórico del fútbol español con sede en Alicante que en aquella época competía en el Grupo 3 de la categoría. El Hércules era un equipo con una afición exigente y con la ambición de regresar al fútbol profesional, lo que suponía un reto importante para Lafuerza.
El Hércules CF de la temporada 2002-2003 terminó la liga en la undécima posición de su grupo con 52 puntos, una clasificación que no permitía luchar por el ascenso pero que garantizaba la permanencia en la categoría. Para Borja Lafuerza, la temporada en Alicante fue menos prolífica que la anterior, ya que disputó 18 partidos, de los cuales 7 fueron como titular, acumulando 786 minutos de juego y anotando un único gol.
Burgos CF: buscando la regularidad (2003-2004)
La temporada 2003-2004 llevó a Borja Lafuerza al Burgos CF, un club con enorme tradición en el fútbol castellano que en aquella época competía en el Grupo 3 de la Segunda División B. El Burgos era un equipo ambicioso que aspiraba a regresar al fútbol profesional, y fichó a Borja Lafuerza con la esperanza de que su capacidad goleadora ayudara al equipo a alcanzar sus objetivos.
El Burgos CF realizó una temporada destacada, finalizando en la tercera posición de su grupo con 59 puntos, una clasificación que le permitía acceder a la promoción de ascenso a Segunda División. Para Borja Lafuerza, sin embargo, la temporada fue complicada en términos de protagonismo, ya que disputó 24 partidos pero solo 5 de ellos como titular, acumulando 704 minutos.
Talavera CF: el inicio de una relación especial (2004-2005)
La temporada 2004-2005 marcó el inicio de una relación muy especial entre Borja Lafuerza y el Talavera CF, un club de la provincia de Toledo que se convertiría en su hogar futbolístico durante los años siguientes. El Talavera competía en la Segunda División B y había fichado a Borja Lafuerza confiando en que el delantero madrileño aportaría los goles necesarios para mantener al equipo en la categoría y, si era posible, luchar por objetivos más ambiciosos.
La confianza depositada por el Talavera CF en Borja Lafuerza fue correspondida con creces, ya que el delantero realizó una temporada extraordinaria que le devolvió a su mejor nivel. Borja Lafuerza disputó 33 partidos, de los cuales 31 fueron como titular, acumulando 2.641 minutos de juego, la cifra más alta de toda su carrera hasta ese momento. Pero lo más destacado fue su aportación goleadora: 11 tantos que lo convirtieron en uno de los máximos realizadores del equipo y que demostraban que el delantero formado en la cantera del Real Madrid había recuperado su mejor versión.
Consolidación en Talavera (2005-2006, 2006-2007, 2007-2008)
La excelente temporada 2004-2005 convenció al Talavera CF de renovar la confianza en Borja Lafuerza, quien se convirtió en una pieza fundamental del proyecto del club manchego durante las temporadas siguientes. Esta estabilidad resultaba muy beneficiosa para el delantero madrileño, que después de varios años cambiando de equipo encontraba por fin un lugar donde sentirse valorado y donde podía desarrollar su fútbol con tranquilidad.
En la temporada 2005-2006, Borja Lafuerza disputó 31 partidos (16 como titular) con el Talavera CF, acumulando 1.487 minutos de juego y anotando 3 goles. Aunque las cifras goleadoras fueron inferiores a las de la temporada anterior, su aportación al equipo seguía siendo valiosa tanto en términos de juego como de experiencia.
La temporada 2006-2007 fue especialmente destacada para Borja Lafuerza, quien a sus 26 años de edad alcanzó uno de los mejores momentos de su carrera. Disputó 31 partidos (26 como titular), acumulando 2.385 minutos de juego y anotando 7 goles, una cifra que lo convertía nuevamente en uno de los delanteros más destacados del Talavera CF. Su veteranía y su conocimiento del club lo habían convertido en un referente dentro del vestuario.
En la temporada 2007-2008, Borja Lafuerza continuó siendo importante para el Talavera CF, disputando 29 partidos (15 como titular) y acumulando 1.565 minutos de juego, aunque su aportación goleadora se redujo a 2 tantos. A sus 27 años, el delantero madrileño había encontrado en Talavera de la Reina un hogar futbolístico donde se sentía valorado y respetado.
Un breve paréntesis en Canarias: UD Villa de Santa Brígida (2008-2009)
La temporada 2008-2009 comenzó con una experiencia diferente para Borja Lafuerza, quien fichó por la UD Villa de Santa Brígida, un club de las Islas Canarias que competía en la Segunda División B. Este fichaje representaba una aventura personal y profesional para el delantero madrileño, que por primera vez abandonaba la península para jugar en el archipiélago canario.
Durante su etapa en la UD Villa de Santa Brígida, Lafuerza disputó 14 partidos, todos ellos como titular, acumulando 1.054 minutos de juego y anotando 1 gol. Sin embargo, las circunstancias del club o las características de la competición llevaron a Borja Lafuerza a tomar la decisión de regresar a la península antes de que finalizara la temporada.
Los últimos años en activo: Talavera CF (2009-2010) y etapa posterior
La temporada 2009-2010 encontró a Borja Lafuerza de nuevo en el Talavera CF, aunque en esta ocasión el club ya no competía en Segunda División B sino en Tercera División. A pesar del descenso de categoría, Lafuerza decidió permanecer fiel al club que tanto le había dado, demostrando un compromiso y una lealtad que iban más allá de las consideraciones económicas o deportivas.
En los años posteriores, Borja Lafuerza continuó vinculado al fútbol en Castilla-La Mancha, siendo reconocido como un referente del fútbol talaverano y manteniendo su vinculación con el deporte que había practicado desde su infancia. Su trayectoria en el Talavera CF le había convertido en una leyenda local, un jugador querido por la afición que había dejado huella en el club a lo largo de múltiples temporadas.
El legado de un canterano: reflexiones sobre una carrera dedicada al fútbol
La historia de Borja Lafuerza Somavilla representa el ejemplo perfecto de los miles de futbolistas que pasan por las canteras de los grandes clubes españoles, que sueñan con alcanzar el primer equipo y que, aunque no siempre lo consiguen, desarrollan carreras profesionales dignas y respetables que les permiten vivir de su pasión durante muchos años.
Borja Lafuerza recorrió todas las categorías de la cantera del Real Madrid, ganó seis títulos formativos, llegó a vestir la camiseta del Castilla y posteriormente desarrolló una carrera profesional de diez temporadas en la Segunda División B, compitiendo en clubes como el Sporting de Gijón B, el Hércules CF, el Burgos CF y especialmente el Talavera CF, donde se convirtió en una leyenda local.
Su trayectoria demuestra que el éxito en el fútbol no se mide únicamente por los títulos conquistados o por las temporadas disputadas en la máxima categoría, sino también por la capacidad de mantener una carrera profesional durante muchos años, por el respeto ganado entre compañeros, entrenadores y aficionados, y por la huella dejada en cada uno de los clubes por los que se pasa.
Características técnicas y estilo de juego
Borja Lafuerza Somavilla se desenvolvía principalmente como delantero centro, aunque su versatilidad le permitía actuar también como media punta cuando las circunstancias del partido lo requerían. Con una estatura de 177 centímetros y un peso de 76 kilogramos, Borja Lafuerza no era un delantero especialmente físico, pero compensaba esta carencia con una excelente capacidad técnica, una visión de juego desarrollada durante sus años de fútbol sala y una inteligencia para moverse entre líneas que le permitía encontrar espacios y generar ocasiones de gol.
Su formación en el fútbol sala durante sus primeros años en la A.D. Ciudad de los Poetas resultó fundamental para el desarrollo de sus capacidades técnicas, ya que la práctica de esta modalidad obligaba a los jugadores a mejorar el control del balón, a tomar decisiones rápidas y a desarrollar una creatividad que posteriormente se traducía en ventajas competitivas en el fútbol once.
El contexto de la cantera del Real Madrid en los años noventa
La cantera del Real Madrid durante los años noventa, época en la que BORJA LAFUERZA SOMAVILLA delantero Real Madrid se formó como futbolista, era reconocida como una de las mejores de España y de Europa, produciendo jugadores que posteriormente alcanzarían el éxito tanto en el primer equipo blanco como en otros clubes de la máxima categoría. La Fábrica, como se conocía popularmente a la cantera madridista, disponía de unas instalaciones de primer nivel y de un cuerpo técnico altamente cualificado que se encargaba de formar integralmente a los jóvenes futbolistas.
El sistema de categorías de la cantera blanca estaba perfectamente estructurado, desde los equipos alevines hasta el Castilla, pasando por las categorías infantil, cadete y juvenil, y cada paso en esta escalera formativa suponía un aumento en las exigencias técnicas, tácticas y físicas que preparaba a los jugadores para el eventual salto al fútbol profesional. Borja Lafuerza recorrió todos estos peldaños con éxito, demostrando su capacidad de adaptación y su talento en cada una de las categorías por las que pasó.

03/09/2000, Madrid (Ciudad Deportiva), LIGA, 2ª DIVISIÓN B (Grupo 1), JORNADA 01ª, REAL MADRID C.F. «B» – C.F. FUENLABRADA
Arriba, CARLOS SÁNCHEZ (Carlos Sánchez García), PAVÓN (Francisco Pavón Barahona), SESTELO (Sergio Sestelo Guijarro), CÉSAR NAVAS (César González Navas), SEGOVIA (Francisco Abel Segovia Vega), LAFUERZA (Borja Lafuerza Somavilla).
Abajo, LEO (Juan Francisco Leo Bermejo), MIÑAMBRES (Óscar Miñambres Pascual), ZAFRA (Conrado García Zafra), JULIO ÁLVAREZ (Julio Álvarez Mosquera), MANU (Antonio Manuel Sánchez Gómez).


