SERRANO, EL DEFENSA QUE CRECIÓ EN LA CANTERA DEL REAL MADRID ENTRE POLVO, ILUSIÓN Y DISCIPLINA BLANCA
INFANCIA Y PRIMEROS PASOS HACIA LA FÁBRICA
En 1956 nació FRANCISCO SERRANO defensa Real Madrid, en una época en la que el fútbol formaba parte de la vida cotidiana de los barrios, con niños que convertían cualquier rincón en un campo improvisado donde dos chaquetas servían como portería y donde cada tarde de juego se transformaba en una oportunidad para competir, aprender y soñar con escenarios más grandes.
Desde muy pronto, Serrano sintió una atracción especial por la defensa, porque le gustaba observar el juego de frente, medir los movimientos de los delanteros rivales, anticipar las intenciones de quienes conducían el balón y corregir espacios antes de que el peligro se hiciera evidente, en lugar de perseguir el protagonismo del gol como tantos niños de su edad.
Mientras muchos compañeros solo veían la pelota, él empezaba a fijarse en detalles menos evidentes, como la distancia entre líneas, la forma en que un mal pase dejaba un hueco a la espalda de la zaga o el momento exacto en que debía meter la pierna para arrebatar el balón sin cometer falta, y esa forma de mirar el juego empezó a construir su identidad como defensa con vocación táctica.
En aquellos años, el nombre del Real Madrid dominaba conversaciones, radios y periódicos, y el club se convertía en referencia para cualquier niño que amara el fútbol, pero muy pocos tenían la oportunidad real de acercarse a su estructura formativa, así que cuando la posibilidad de entrar en la cantera del Real Madrid se abrió para Serrano, la ilusión se mezcló con una responsabilidad nueva, porque sabía que el juego empezaría a tomar la forma de un camino serio y exigente.
El salto desde los partidos callejeros hasta la ciudad deportiva blanca cambió su rutina por completo, porque aparecieron los horarios de entrenamiento, los campos reglamentarios, los balones en buen estado y, sobre todo, los entrenadores preparados para mirar más allá de la jugada inmediata, ya que la misión de la cantera consistía en formar jugadores capaces de pensar el fútbol y no solo de ejecutarlo, y en ese entorno Serrano empezó a comprender que cada sesión suponía un examen silencioso.
REAL MADRID INFANTIL A 1970-1971: PRIMER GRAN ESCENARIO DE EXIGENCIA
La temporada 1970-1971 marcó un antes y un después en la vida deportiva de FRANCISCO SERRANO defensa Real Madrid, porque pasó a formar parte del Real Madrid Infantil A, un equipo que la historia de la cantera recuerda como una de las generaciones más completas, no solo por su capacidad competitiva, sino también por la calidad del trabajo que desarrolló durante todo el año bajo la dirección de Basilio Pozo González y con la coordinación de Jesús Cornejo Jiménez como delegado.
Aquel Infantil A 1970-1971 se proclamó campeón del Campeonato de Madrid y completó su camino con una final frente al Atlético de Madrid, disputada en el histórico Campo del Plus Ultra, donde los niños de la cantera blanca tuvieron que gestionar una presión muy superior a la que conocían hasta entonces, porque de repente el partido infantil adquiría un ambiente casi profesional, con público pendiente, rivales motivados y la obligación de representar al club con la mayor dignidad posible.
En esa plantilla se mezclaban nombres que se repetirían después en distintas categorías de la casa, como CAMPOS (Emilio Campos Vara), SOBREVILLA (Antonio Sobrevilla), DURÁN (José Manuel Pérez Durán), AMAGO (José Paulino Amago Sánchez), CEJUDO (José Cejudo) y el propio SERRANO (Francisco Serrano), formando un bloque que comenzaba a entender por qué el club insistía tanto en conceptos como la disciplina, la solidaridad en el esfuerzo y la importancia de mantener una identidad de juego reconocible desde la base.
Para un defensa como Serrano, jugar en ese equipo significó asumir desde muy temprano que su papel no se limitaba a despejar balones o frenar carreras rivales, porque los entrenadores le pedían que participara FRANCISCO SERRANO defensa Real Madrid que conectara con el centro del campo mediante pases firmes y que ayudara a sostener el equilibrio cuando el equipo se volcaba en ataque, ya que la filosofía de la casa rechazaba la idea de un zaguero que se limitara a reventar el balón sin criterio.
Cada entrenamiento del Infantil A llevaba una intención concreta, y Basilio Pozo González insistía en la importancia de los fundamentos defensivos, pero también en la comprensión general del juego, de modo que los niños aprendieran a interpretar qué pedía el partido en cada momento, porque la cantera no solo evaluaba gestos técnicos, sino también decisiones, comportamientos sin balón y la manera en que cada jugador respondía a la presión de un resultado ajustado, y en todas esas facetas Serrano fue creciendo con firmeza.
La final contra el Atlético de Madrid en el Campo del Plus Ultra condensó toda esa preparación, porque el equipo necesitaba estar unido en defensa y contundente en ataque, y la línea en la que se situaba Serrano debía sostener cada intento rival de cambiar el impulso del encuentro, lo que le obligó a aplicar todo lo aprendido durante el año: mantener la concentración, coordinarse con los laterales, decidir cuándo salir a anticipar y cuándo retroceder un paso para ganar tiempo y esperar ayuda.
El título conquistado reforzó la autoestima colectiva y dejó a Serrano con la certeza de que podía competir dentro de una estructura tan exigente como la del Real Madrid, siempre que entendiera que el siguiente peldaño sería todavía más duro, porque la cantera no se detenía en el éxito de una temporada, sino que colocaba el listón un poco más alto cada año para comprobar quién estaba preparado para seguir subiendo.

1970-1971 Real Madrid Infantil A
Arriba, CAMPOS (Emilio Campos Vara), VIDAL (José Luis Vidal), CRUZ (Francisco Cruz), SERRANO (Francisco Serrano), COMENDADOR (Ramón Comendador), AMAGO (José Paulino Amago Sánchez), LOSA (José Luis Losa), PÉREZ DURÁN (José Manuel Pérez Durán), GÓMEZ (José Luis Gómez), CABRERA (Manuel Cabrera)
Abajo, SAN JUAN (Pedro San Juan), CEJUDO (José Cejudo), LUENGO (Benito Luengo), BUENO (Juan Antonio Bueno), ROMERO (Juan Pedro Romero Fernández), DOMINGO (Miguel Domingo), ORTIZ (-) PÉREZ MUÑOZ (Juan Francisco Pérez Muñoz) SOBREVILLA (Antonio Sobrevilla)
REAL MADRID JUVENIL C 1971-1972: CAMPEÓN DEL GRUPO 1 Y PRUEBA DE DUREZA
Tras el paso por el Infantil A, la trayectoria de FRANCISCO SERRANO defensa Real Madrid continuó en la temporada 1971-1972 con su incorporación al Real Madrid Juvenil C, encuadrado en el grupo 1 de la categoría juvenil, donde el equipo volvió a mostrar una enorme capacidad competitiva y terminó proclamándose campeón, confirmando que la generación que venía de abajo estaba dispuesta a sostener el nivel en un entorno más duro, con rivales físicamente más desarrollados y con un fútbol mucho más intenso.
El Real Madrid Juvenil C 1971-1972 reunió a una plantilla estructurada por líneas en las que aparecían nombres como Campos, García Ríos y Sobrevilla bajo palos; Cejudo, Fernández, Pariente y Serrano como defensas; Camps, De los Ríos y Pérez Muñoz en la zona de creación; y futbolistas como Barcia, Bargueño, Cebrián, Domingo, Fiol, Luengo, Poncela, Rivero, Romero y Sarro encargados de generar peligro en ataque. Esta combinación de nombres dibujaba un equipo equilibrado, con portería segura, defensa sólida, centro del campo con criterio y delantera variada.
Para Serrano, el salto al Juvenil C supuso enfrentarse a delanteros que ya no le daban tiempo a corregir, que utilizaban el cuerpo con más inteligencia, que sabían forzar faltas tácticas y que exigían al defensa tomar decisiones rápidas, porque un paso en falso podía convertirse en una ocasión clara, así que su aprendizaje se centró en perfeccionar la anticipación, en mejorar la lectura de los movimientos entre líneas y en afinar el entendimiento de cuándo debía ir al choque y cuándo resultaba mejor temporizar para que el equipo recuperara orden.
La liga del grupo 1 resultó exigente desde el primer día, porque cualquier rival veía en el enfrentamiento con el Real Madrid Juvenil C una oportunidad para medirse con uno de los proyectos formativos más importantes del país, y eso hacía que los partidos se jugaran con un punto adicional de intensidad, lo que obligaba a Serrano y a sus compañeros a salir concentrados desde el minuto inicial, sabiendo que el escudo que llevaban en el pecho despertaba siempre la máxima ambición en el contrario.
La defensa trabajó como un bloque coordinado, y Serrano contribuyó a esa unidad con su capacidad para comunicarse con el resto de la línea, corrigiendo posiciones, señalando desmarques de los atacantes rivales, ayudando al lateral cuando el equipo sufría en banda y ofreciendo, cuando el balón estaba en su poder, una salida limpia hacia el mediocentro o hacia un compañero mejor situado, de manera que el equipo no renunciara al estilo combinativo que la cantera consideraba irrenunciable incluso en los momentos de mayor presión.
El campeonato del grupo 1 confirmó que el Juvenil C no solo sabía ganar, sino que lo hacía manteniendo principios de juego que el club quería ver reproducidos en todas sus categorías, y en esa estructura Serrano encajó como un defensa que asumía la responsabilidad, que no se escondía en los partidos complicados y que entendía que su labor pasaba por sostener al equipo en los momentos en los que el rival insistía con más fuerza, aunque su nombre no apareciera en las crónicas con la misma frecuencia que los goleadores.
CAMINOS POSIBLES DESPUÉS DEL JUVENIL Y LEGADO COMO DEFENSA DE LA FÁBRICA
Después de la etapa en el Real Madrid Juvenil C, la trayectoria concreta de FRANCISCO SERRANO defensa Real Madrid, algo que sucede con muchos jugadores de la base en aquellas décadas, porque buena parte de los registros se centraban en las categorías profesionales y los datos del fútbol regional, preferente o amateur no siempre se recogían con precisión, pero el recorrido que sí conocemos basta para entender el perfil de futbolista que se formó en esos años dentro de la casa blanca.
Un defensa que pasa por un Real Madrid Infantil A campeón del Campeonato de Madrid y por un Real Madrid Juvenil C que domina su grupo en la categoría juvenil no es un jugador cualquiera dentro del ecosistema del fútbol base, porque ha absorbido una forma de trabajar que combina disciplina, rigor táctico, cuidado por el detalle técnico y una comprensión del juego que va mucho más allá de la simple ejecución mecánica de acciones defensivas, y ese bagaje suele acompañar al futbolista en cualquier campo donde decida seguir compitiendo.
Muchos defensas formados en la cantera del Real Madrid durante los años setenta continuaron sus carreras en clubes de la Comunidad de Madrid o de Castilla, en categorías como la Primera Regional, Preferente o incluso Tercera División, donde el fútbol se vivía con una pasión enorme y donde la experiencia adquirida en la Fábrica resultaba muy valiosa para equipos que buscaban equilibrio atrás y liderazgo silencioso en el campo, así que resulta razonable imaginar que un perfil como el de Serrano pudo encajar en ese tipo de proyectos.
El legado de Serrano (Francisco Serrano) en la historia de la cantera del Real Madrid reside precisamente en ese recorrido silencioso pero coherente, que une una infancia de fútbol callejero con un Infantil A campeón y con un Juvenil C dominante, y que muestra cómo la Fábrica no solo produce nombres destinados a las portadas, sino también defensas serios, lectores del juego, que sostienen a sus equipos desde atrás y que llevan a otros campos la huella de una formación rigurosa.
En cada recuperación de balón, en cada cobertura bien medida, en cada salida limpia desde la última línea, Serrano representó ese tipo de jugador que construye victorias desde la discreción, que entiende que la gloria del equipo nace muchas veces del trabajo silencioso de quienes evitan que el rival marque, y que sabe que la verdadera recompensa de un defensa de cantera no siempre llega en forma de titular ruidoso, sino en la conciencia tranquila de haber cumplido su función en un club que exige excelencia desde la base.

1970-1971 Real Madrid Infantil A

1970-1971 Real Madrid Infantil A

1970-1971 Real Madrid Infantil A

1970-1971 Real Madrid Infantil A

1970-1971 Real Madrid Infantil A
la segunda que esta recortada y rota en color es la foto de campeones de Madrid en el campo del Plus Ultra (este equipo es el que al unirse al Real Madrid cambio su nombre por el actual Castilla) ganamos al ATLÉTICO DE MADRID


