Manuel Ojeda Lore: Un portero en la cantera blanca
Primeros pasos en El Puerto de Santa María y llegada al Real Madrid
MANUEL OJEDA LORE portero Real Madrid, nació el 26 de septiembre de 1948 en El Puerto de Santa María (Cádiz). Desde niño, el fútbol fue su pasión. En los campos de tierra de su ciudad natal, Ojeda aprendió los fundamentos del juego y forjó su carácter competitivo. Pronto destacó como portero, mostrando reflejos, valentía y una gran capacidad de liderazgo bajo palos.
En la temporada 1965-1966, Ojeda llegó al Real Madrid Juvenil B. Su adaptación a la disciplina y exigencia del club fue rápida. Al año siguiente, ascendió al Real Madrid Juvenil A, donde fue entrenado por José Antonio Segura López. Ese equipo se proclamó campeón, y Ojeda se consolidó como uno de los porteros más prometedores de la cantera blanca.
Real Madrid Amateur y Copa Ramón Triana
En la temporada 1967-1968, Ojeda formó parte del Real Madrid Amateur «A», participando en la Copa Ramón Triana. El equipo estaba dirigido por José Emilio Santamaría, quien apostaba por la solidez defensiva y el trabajo colectivo. Ojeda compartió vestuario con otros canteranos destacados y vivió la experiencia de competir en una de las competiciones amateur más prestigiosas de la época.
Parón y regreso al fútbol andaluz
Tras dos temporadas sin jugar (1968-1970), Ojeda regresó a su tierra para defender la portería del Racing Club Portuense (Tercera División). Allí, se reencontró con el fútbol y recuperó sensaciones bajo palos. El club portuense, con una afición fiel y un proyecto ambicioso, le permitió volver a disfrutar del deporte y demostrar su valía en la categoría.
Real Murcia C.F.: Ascenso, consagración y lesiones
En 1972, Ojeda fichó por el Real Murcia C.F.. Llegó al club tras ser recomendado por Moreno Jiménez y tras destacar en el Portuense. El traspaso se cerró en 250.000 pesetas, y Ojeda firmó por 700.000 pesetas, una cifra relevante para la época. En Murcia, vivió los mejores años de su carrera. Fue el portero titular en el ascenso a Primera División y se convirtió en un referente para la afición murciana.
Ojeda fue clave en la salvación del club en varias temporadas, evitando el descenso en momentos críticos. Disputó 20 partidos oficiales con el Murcia, logrando 5 porterías a cero y encajando 23 goles. Su entrega y profesionalidad le ganaron el respeto de compañeros y periodistas. La prensa de Murcia valoró siempre su honestidad y su capacidad para asumir errores y aciertos con naturalidad.
Sin embargo, una doble lesión de ligamentos cruzados truncó su carrera en la élite. La directiva que entonces gestionaba el club no le ofreció el respaldo esperado, y Ojeda se vio obligado a dejar el fútbol profesional, sin recibir la ficha que le correspondía por contrato. Tras dos operaciones y una larga recuperación, abandonó el fútbol profesional, aunque siguió entrenando con el Portuense por amor al deporte.
Regresos y últimos años en el Racing Club Portuense
En varias etapas entre 1970 y 1981, Ojeda defendió la portería del Racing Club Portuense en Tercera y Segunda B. Su experiencia y liderazgo fueron fundamentales para el equipo, especialmente en momentos difíciles. En la temporada 1978-1979, cuando el Murcia se encontraba al borde del descenso a Tercera, Ojeda fue llamado de nuevo para ayudar al club. A pesar de las dificultades, aceptó el reto y volvió a Murcia, donde vivió el nacimiento de su segundo hijo.
Tras su última etapa en el Portuense, Ojeda se retiró definitivamente, aunque siguió vinculado al club y colaboró con los veteranos en actividades solidarias y eventos deportivos.
Legado y valores de Manuel Ojeda Lore
MANUEL OJEDA LORE portero Real Madrid, la historia de Manuel Ojeda Lore es la de un portero que supo aprovechar cada oportunidad en la cantera del Real Madrid y en el fútbol andaluz. Desde sus primeros pasos en El Puerto de Santa María hasta sus años en Murcia y el Portuense, Ojeda demostró que el éxito no solo se mide en títulos, sino en el impacto que deja en sus compañeros, entrenadores y aficiones. La formación recibida bajo la dirección de entrenadores como Santamaría y Segura López marcó su carácter y su forma de entender el fútbol.
Ojeda representa a una generación que entendió el deporte como una escuela de vida, más allá de los focos mediáticos. Su legado perdura en la memoria de quienes compartieron campo y vestuario con él, y en la afición murciana, que siempre le recordará como el portero del ascenso y de la salvación.

1966-1967 Real Madrid Juvenil A
Arriba, OJEDA (Manuel Ojeda Lore), SALMERÓN (Joaquín Salmerón Vicente), OLÁIZ (José María Oláiz García), ESPÍLDORA (Francisco Espíldora Muñoz), BARBA (Antonio Barba Rodríguez), ARÉVALO López Arévalo), GARCÍA REMÓN (Mariano García Remón)
Abajo, PLAZA (Bartolomé Plaza Muela), ARAMBURU (Miguel María Aramburu Olloquiegui), ESPADA (Juan José Espada Luciano), OLIVAS (Juan Bautista Olivas García), MORALES (Pedro Morales Villanueva)


